viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-12-04 02:11

Siguen las protestas sociales

Escrito por: Editorial | diciembre 04 de 2019

De nada sirvió el llamado del gobierno para evitar hoy el paro nacional, tras la convocatoria al comité organizador de las marchas, que han venido generando traumatismos a la movilidad en algunas ciudades del país. El ejecutivo nacional, tomó la decisión de convocar a un dialogo abierto a todos los actores que han liderado las movilizaciones que la mayoría de las veces, se han convertido en verdaderas confrontaciones con la Fuerza Pública, dejando decenas de heridos y dos muertos, desde que iniciaron las protestas.

Lo preocupante de todo es que estas protestas terminan algunas veces en fuertes disturbios por parte de estudiantes universitarios y vándalos encapuchados que han destruido algunos establecimientos públicos y privados. Igualmente se ha hecho rutina que los manifestantes han venido expresando con utensilios de cocina su inconformismo ante la aplicación incoherente de los instrumentos de la política macroeconómica por parte del gobierno nacional que han lesionado ostensiblemente el bienestar de la población en Colombia.

Ayer en el primer encuentro entre el gobierno y los integrantes del Comité Nacional del Paro, no se llegó a ningún acuerdo, dados los imposibles planteados por la oposición de evitar que el Esmad saliera a la jornada nacional y que pudieran utilizar la televisión nacional para difundir sus mensajes desestabilizadores para la sana convivencia.  

Estamos plenamente convencidos que debe primar, ante todo, las vías del diálogo y la concertación, que tarde o temprano deberán llegar, dado el tamaño de los retos que presenta la sociedad colombiana. Es inaudito, que se utilicen artefactos explosivos, que son típicos de las empleadas por grupos guerrilleros, para lesionar a los integrantes de la Fuerza Pública, cuando intentaban controlar los desórdenes. Se puede protestar de manera pacífica y ordenada. Los líderes estudiantiles deben comprender que no se pueden vulnerar los derechos de los demás. Esas formas irracionales de protestas no deben permear las sanas movilizaciones para que el Estado atienda sus demandas que conduzcan a reorientar la política económica del país.

La sociedad colombiana, rechaza de plano todo accionar vandálico, que se genera en las marchas estudiantiles. Se puede decir que es normal y señal de buena salud democrática que la gente se organice para expresar inconformidades y dar a conocer sus posturas políticas, pero ésto, no puede darse de tal modo, que sistemáticamente se estén afectando los derechos de la mayoría. 

Igualmente, es inaceptable, que se haga las protestas bajo la premisa de que la mejor forma de alcanzar notoriedad y lograr concretar los objetivos es por la ruta del atajo, de ignorar y, de esta manera, destruir los canales institucionales.