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Opinión/ Creado el: 2017-07-04 01:56 - Última actualización: 2017-07-04 03:34

Escándalos de corrupción

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 04 de 2017

La opinión pública está muy sorprendida con los crecientes escándalos de corrupción que se han descubierto durante los últimos días en la rama judicial, que han desdibujado la imagen sagrada de administrar la justicia en este país. Recientemente la captura del Zar Anticorrupción de la Fiscalía General de la República, Luis Gustavo Moreno Rivero, que se generó por presuntos manejos irregulares en el manejo de los más grandes procesos investigativos que adelanta el máximo ente fiscalizador del país, ha sido considerada de inaceptable. Habían puesto al ratón, para que cuidara el queso, en el máximo ente fiscalizalizador de la justicia del país. Esta entidad ha venido siendo cuestionada en otrora, por el manejo irregular en algunos muy sonados de corrupción, que han quedado estáticos en los anales de los despachos judiciales, sin que se vislumbre en el corto plazo, una pronta resolución de los mismos expedientes. Y los delincuentes de cuello blanco, siguen deambulando por las ciudades y en los clubes sociales, como los dirigentes y líderes políticos que se creen que tienen la “sabiduría y la responsabilidad” en la búsqueda de estrategias para salvar a la Nación de la profunda crisis social y económica en que se debate la sociedad colombiana, pero que solo les interesa lucrarse del erario.
 
En los departamentos del Meta y de Cundinamarca, se adelantaron las diligencias de legalización de captura e imputación de cargos contra 10 de las 21 personas comprometidas de estos señalamientos, quienes integraban una red que se lucraba por el mercado persa que se estaba presentando en algunos despachos judiciales, al venderles beneficios a decenas de peligrosos delincuentes y a personas procesadas por delitos graves. Hay jueces, funcionarios del Inpec y del CTI que junto con abogados que se prestaban para estos absurdos e inaceptables sobornos que se estaban presentando al interior de estas dependencias. Igualmente se encuentran seriamente vinculados tres magistrados del Tribunal Superior de Villavicencio, quienes están siendo acusados por la Fiscalía General de la Nación, porque se descubrió una dinámica delincuencial caracterizada por su vocación de permanencia y por una peligrosa expansión temporal y espacial, dedicada al otorgamiento de beneficios como sustitución de detenciones preventivas, detenciones domiciliarias, permisos de trabajo, libertades condicionales a cambio de gruesas sumas de dinero. Los ciudadanos del común, nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Qué clase de justicia tenemos en este país? Consideramos que la sociedad colombiana está en mora de encabezar una gran reforma de las altas esferas de la justicia, empezando por las Altas Cortes, para comenzar a recuperar la majestad que se ha perdido por culpa de tácticas que hasta hace algunos años, eran comunes en la política y que desafortunadamente pelecharon en algunos despachos de la rama judicial.

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