viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-11-15 12:08

Siguen bajando las ventas

Escrito por: Editorial | noviembre 15 de 2017

La desaceleración económica que está presentando la economía del país, ha venido permeando de forma negativa la dinámica productiva del país, afectando las ventas de bienes y servicios en los diferentes establecimientos comerciales que operan en las ciudades colombianas. Los comerciantes se encuentran supremamente preocupados porque durante la presente vigencia no ha sido un buen año para el comercio. En los primeros seis meses las ventas reales de este sector al por menor, cayeron 0,8% frente al crecimiento del 2,2% que habían tenido durante el año anterior. De nada han servido las estrategias publicitarias de ofertas y gangazos, que se realizan en algunas temporadas del año, para conmemorar algunas fechas importantes para las familias, y que no han tenido un impacto que los mismos esperaban. Igual situación se está presentando en todas las ciudades de Colombia, de acuerdo con los informes que presentan Fenalco y los demás sectores de la producción Nacional. La crisis del comercio formal de Neiva se ve reflejada cuando recorremos los centros comerciales de la ciudad. Algunos almacenes y locales se encuentran en liquidación y otros no han podido reabrir sus puertas, por los altos costos de operación y la baja demanda de bienes y servicios que se ha convertido en una constante, en todo el territorio nacional. Más de 400 establecimientos comerciales en esta ciudad, han tenido que clausurarse por estos motivos anteriormente expuestos.

Hemos sido reiterativos que el accionar gubernamental del actual equipo económico del alto gobierno ha sido incoherente. Aunque no lo quieren aceptar, la aplicación de los instrumentos de la política macroeconómica por parte del gobierno nacional, van en contravía del esfuerzo titánico, que realizan algunos emprendedores que se atreven a crear empresa. No hay derecho que se le siga esquilmando los bolsillos al pueblo colombiano, con las tres reformas tributarias que, durante los dos últimos periodos presidenciales, se han implementado. Además, el aumento sucesivo, sistemático y mensual de los precios de los combustibles, están generando una progresiva disminución de la capacidad de pago de la sociedad colombiana. Aunque la Junta Directiva del Banco de la República, desde el mes de enero, ha venido bajando mensualmente la tasa de intervención, todavía es oneroso el costo del dinero que pagan las familias colombianas cuando se atreven a comprar mercancías. Esto desestimula enormemente el consumo y el gobierno nacional, todavía se mantiene obstinado en favorecer a los conglomerados económicos, propietarios del sistema financiero. Mientras persistan estas políticas erradas, será muy difícil recuperar los espacios perdidos para fortalecer el consumo nacional. Los niveles de pobreza son cada vez mayores, así nos maquillen las cifras oficiales. La clase media tiende cada vez a ser más pobre y los demás sectores sociales, están muy resentidos, porque no vislumbran una salida digna para salir de la pobreza y la miseria, así el Estado mantenga la asistencia social en algunos programas de la salud, educación, vivienda, entre otros, que se encuentran subsidiados.


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