miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-05-31 02:01

Sigue la incertidumbre por el aislamiento

Escrito por: Editorial | mayo 31 de 2020

Cada vez que los anuncios presidenciales determinan políticas públicas para apoyar al sector empresarial y a los sectores poblacionales más vulnerables, para aliviar en parte su situación social y económica, se emiten simultáneamente las estadísticas promulgadas por el Ministerio de Salud, dan al traste con las ilusiones que tienen los colombianos que se encuentran confinados desde hace más de dos meses, para volver a recuperar la dinámica productiva. A medida que avanza la propagación exponencial del Covid19 en este país, se reducen las posibilidades para que otros sectores de la economía ingresen al proceso apertura gradual, de acuerdo con la intencionalidad del gobierno nacional para volver a recuperar la dinámica productiva del país.

Siempre lo hemos afirmado en esta casa editorial, que a medida que avancen el número de contagios en el país, genera una honda preocupación entre las autoridades sanitarias, cuando se pretende aperturar gradualmente otras actividades, conociendo los niveles de indisciplina social de la sociedad colombiana. Esta nueva fase de la cuarentena que arranca el próximo lunes, exigirá de todos los estamentos sociales un mayor esfuerzo. De los ciudadanos, una mayor disciplina y autocuidado.

Además, requerirá de los gobernantes más vigilancia sanitaria y atención a la economía; y de las empresas, el cumplimiento responsable de protocolos que protejan a sus empleados.

Comprendemos el desespero de la población que se encuentra aislada. Cada vez que pasan los días de parálisis, se agrava más su problemática social para sus propietarios y para el personal, que se desempeñan en estas labores. La presión de estos sectores coloca en una verdadera encrucijada al gobierno nacional. La Economía o la salud. Es indispensable que el gobierno nacional permita abrir de manera responsable, previo el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad, pero que los trabajadores los deben acatar de manera estricta, con el fin de preservar sus vidas y el bienestar de la sociedad general. 

Recordemos los ejemplos que se presentaron en algunos países europeos que desarrollaron estas aperturas pero que la indisciplina social reinantes de sus habitantes, obligó nuevamente a generar políticas estrictas de aislamiento preventivo. Esto no puede suceder en nuestro país. Está en juego la supervivencia de nuestros habitantes y simultáneamente la recuperación económica de la región.

Tienen un doble desafío de cumplir con la salud y por otro lado, recuperar en parte la economía de esta ciudad. Se exige a los estamentos sociales un mayor esfuerzo. De los ciudadanos, una mayor disciplina y autocuidado. Además, requerirá de los gobernantes más vigilancia sanitaria y atención a la economía; y de las empresas, el cumplimiento responsable de protocolos que protejan a sus empleados.