Sigue la corrupción
La sociedad colombiana vuelve a estar sorprendida por otro escándalo de corrupción que se ha presentado al interior de la Corte Constitucional. Agentes del CTI capturaron en fragancia a Jairo Yovanni Caicedo Rojas, auxiliar judicial que hace parte de la Secretaría General del alto tribunal por pedir millonarias sumas de dinero, para cambiar el trámite de las tutelas en dicha Corporación. Las investigaciones arrojan que el sindicado concertó entregas entre $500 y $2.000 millones para interceder en el curso de las acciones judiciales. Entre las pruebas recaudadas por la Fiscalía se encuentran evidencia física y fotografías en las que se comprueba el pago de sobornos.
Uno de los casos en los que habría influido el funcionario judicial, es en el caso de Miguel Ángel Mejía Múnera alias El Mellizo, quien presentó una tutela relacionada con su proceso ante Justicia y Paz en febrero de 2016. Jairo Yovanni Caicedo Rojas contactó al abogado defensor del accionante y habría pedido entre $50 y $100 millones para garantizar que la tutela entrara a reparto y llegara a un despacho específico. El monto aumentó a $2.000 millones con el ofrecimiento de un fallo que favoreciera a alias el Mellizo”, aseguró el ente acusador. Caicedo alcanzó a recibir un adelanto de $800.000 pesos. Es inaudito, como la influencia de este funcionario, favoreció a muchos delincuentes y personas que tramitan este mecanismo de tutelas, ante estas instancias y que se prestaba a seleccionarlas para su estudio por parte de los Togados, sin seguir un orden secuencial, mientras decenas de miles de procesos continúan sin ser abordados y están condenados a dormir el sueño de los justos.
Este caso se suma a los grandes escándalos de corrupción que se han venido presentando en el país durante los últimos años, que han permeado de manera negativa la imagen institucional a nivel mundial y ha puesto en la picota pública a las altas esferas del Estado, que son denunciados frecuentemente por los medios de comunicación. En todos los ambientes de la opinión pública, se empieza a presentar un rechazo generalizado por los innumerables casos de corrupción que se están presentando en esta Nación. En los grandes debates presidenciales que se han realizado en algunos medios de comunicación y en otros escenarios, se habla de la corrupción y los candidatos se han comprometido a contrarrestarla en caso de asumir el primer cargo ejecutivo del país. Desafortunadamente dentro de la mente de los colombianos, no se tiene confianza de que este accionar gubernamental se cumpla. Existe un escepticismo, dados los ejemplos anteriores de las pasadas contiendas electorales, que manifestaban lo mismo.
