Sesiones virtuales
El impulso de las nuevas tecnologías en la informática y en las comunicaciones están generando un aspecto cambiante en la dinámica productiva de los países y que, en medio de la crisis, propiciada por la propagación exponencial de la pandemia del coronavirus, se ha convertido en el principal medio de comunicación, entre todos los diferentes agentes económicos de nuestro territorio. El teletrabajo, la educación virtual, las redes sociales y las diferentes herramientas entre otros, que nos ofrece el ciberespacio, se constituyen en los principales instrumentos de interacción social para cumplir con los compromisos que tradicionalmente hemos venido desarrollando en nuestra rutina diaria.
Por este motivo, una vez superado el escollo jurídico; ahora viene el desafío técnico y el pulso político entre los partidos, para desarrollar las sesiones virtuales del Congreso de la República, atendiendo lo establecido en el Decreto 491 del 28 de marzo, proferido por el Ministerio de Justicia, donde se habilita la posibilidad para que el parlamento colombiano pueda cumplir con su labor legislativa. Para ello el Senado y Cámara deberán hacer las adecuaciones necesarias para que los congresistas se puedan reunir de manera remota mientras dura el aislamiento preventivo obligatorio declarado para enfrentar el coronavirus.
Igualmente, este Decreto habilita a todos los organismos y entidades que conforman las ramas del poder público, para desarrollar sus funciones. El Senado posee los mecanismos tecnológicos para dar cumplimiento con la norma expedida. La Cámara deberá hacer los ajustes necesarios para tal fin. Es algo inédito en la historia de la República, pero no se pueden sustraer de la situación de emergencia que vive la sociedad colombiana.
Hay que destacar que la decisión presidencial fue apoyada por la petición de varios sectores de oposición, los cuales habían venido insistiendo en que se autorizara esta modalidad para sesionar y para avanzar, entre otros temas, en la revisión de las normas que ha emitido el Gobierno a la luz del estado de emergencia.
Así el Congreso de la República se coloca a tono con la modernización tecnológica. Todos los integrantes del Legislativo deberán tener una actitud positiva, frente a los desafíos que se están presentando, para contrarrestar esta pandemia que está amenazando la supervivencia de los seres humanos en el planeta. El Congreso no puede estar a espaldas de este reto. Se necesita el concurso de todos los actores de la vida pública. Además, este Decreto autoriza a las sesiones de las Altas Cortes, asambleas departamentales, concejos municipales, tribunales y juzgados. Los desafíos son colosales y se necesitan todos los esfuerzos, además de la unidad nacional.
