Opinión/ Creado el: 2019-02-02 05:16
Sentimientos encontrados, música para el alma
En Garzón, Hay Festival. Cerrando una muestra de la música chilena con el Dúo Manzanares, y la del cantautor argentino Gerónimo Pavani, seguimos en éste día con la música de esos personajes que tienen una historia, que llevan en su alma una leyenda y que sobre la base de su correspondencia con la vida, se atreven a ser voceros de su pasado, y tener la oportunidad de vivir de nuevo, sobre el reconocimiento en el dolor y el sufrimiento que han padecido, y nos han de acompañar en el día de hoy, con su agrupación musical “SENTIMIENTOS ENCONTRADOS” y su compositor LUIS ENRIQUE TOBAR PLAZA, quienes nos deleitarán en desarrollo de las actividades que se cumplen por gestión de CUATROTABLAS en el HAY FESTIVAL CULTURAL DE GARZON.
Este maestro de la bandola, que recorrió sus calles y trasegó con serenatas por doquier, llevando un mensaje de alegría y pernoctando en el licor y en las desdichas de la vida que lo marcaron en su forma sensitiva y emocional, hoy, viene a estas tierras con un grupo de amigos que le permiten congraciarse con la vitalidad y la energía y la solidaridad que transmiten por doquier, en sones perfectos de alegría y de felicidad que saben irradiar y entregar en todo momento, para compenetrarse con el otro, en vivir y soñar, en vivir y soñar para cantar y sentir la sensación de vida en su más perfecta armonía con los dioses que le dieron aliento y garantía a su existencia, y lo cual, les valió la invitación a recorrer parte de Europa con su música religiosa y tradicional de nuestras tierras caucanas y de todo el mágico sendero andino que nos conmociona apenas sus tonadas vamos escuchando en la distancia.
Como dice en sus composiciones “bajo la luz de una bandola, hace trinar tiples y guitarras y desde el fondo de su corazón, va cantando por el mundo, su angustia, su vida, su sueño y su felicidad”. Su música es hoy su mejor legado. La humildad de su ser, la fragilidad de su alma, se transmutan en una creencia en el más allá, con la alegría y el convencimiento de que tarde o temprano, los seres humanos, encontraran un ser superior, un hacedor de motivos y razones, para construir y volver a construir, esa armonía rítmica de una música, de una poesía, que como los ríos, fluyen en muchos sentidos, con muchas variantes, con la alterabilidad de los tiempos, en los arroyos, en las cataratas y en las caídas que siempre van llevando, como la vida, los seres humanos y las notas emotivas que cautivando en el sonido, nos llevan a vivir la melodía mágica del amor en muchas manifestaciones de silencios y de olvidos…
Personajes que hemos abrazado y queremos dar a conocer en estas tierras, ya que al encontrarlos en nuestro camino por la vida, no hemos hecho otra cosa que ponderar sus virtudes e invitarlos para que nos acompañen en Garzón, en el Auditorio de la COOPERATIVA COONFIE, a partir de las 6:30 de la tarde, éste sábado dos de febrero, en compañía del gran cantante del Valle, ORLANDO MENESES, y con un conversatorio que nos llevará por pasillos, bambucos, chirimías y en lo más cerrado de la noche, con boleros y baladas de los años setenta que todos llevamos dentro.
Este maestro de la bandola, que recorrió sus calles y trasegó con serenatas por doquier, llevando un mensaje de alegría y pernoctando en el licor y en las desdichas de la vida que lo marcaron en su forma sensitiva y emocional, hoy, viene a estas tierras con un grupo de amigos que le permiten congraciarse con la vitalidad y la energía y la solidaridad que transmiten por doquier, en sones perfectos de alegría y de felicidad que saben irradiar y entregar en todo momento, para compenetrarse con el otro, en vivir y soñar, en vivir y soñar para cantar y sentir la sensación de vida en su más perfecta armonía con los dioses que le dieron aliento y garantía a su existencia, y lo cual, les valió la invitación a recorrer parte de Europa con su música religiosa y tradicional de nuestras tierras caucanas y de todo el mágico sendero andino que nos conmociona apenas sus tonadas vamos escuchando en la distancia.
Como dice en sus composiciones “bajo la luz de una bandola, hace trinar tiples y guitarras y desde el fondo de su corazón, va cantando por el mundo, su angustia, su vida, su sueño y su felicidad”. Su música es hoy su mejor legado. La humildad de su ser, la fragilidad de su alma, se transmutan en una creencia en el más allá, con la alegría y el convencimiento de que tarde o temprano, los seres humanos, encontraran un ser superior, un hacedor de motivos y razones, para construir y volver a construir, esa armonía rítmica de una música, de una poesía, que como los ríos, fluyen en muchos sentidos, con muchas variantes, con la alterabilidad de los tiempos, en los arroyos, en las cataratas y en las caídas que siempre van llevando, como la vida, los seres humanos y las notas emotivas que cautivando en el sonido, nos llevan a vivir la melodía mágica del amor en muchas manifestaciones de silencios y de olvidos…
Personajes que hemos abrazado y queremos dar a conocer en estas tierras, ya que al encontrarlos en nuestro camino por la vida, no hemos hecho otra cosa que ponderar sus virtudes e invitarlos para que nos acompañen en Garzón, en el Auditorio de la COOPERATIVA COONFIE, a partir de las 6:30 de la tarde, éste sábado dos de febrero, en compañía del gran cantante del Valle, ORLANDO MENESES, y con un conversatorio que nos llevará por pasillos, bambucos, chirimías y en lo más cerrado de la noche, con boleros y baladas de los años setenta que todos llevamos dentro.
