Sentencia ejemplar
Para que exista una verdadera democracia, debe existir una libertad de prensa, sin presiones, ni condicionamientos. No se puede someter a los comunicadores a un yugo judicial, ni estatal. Los colombianos tenemos el derecho de ser bien informados de las marrullerías y de los torcidos que se gestan en las altas esferas del Estado, incluyendo la ejercida por los grupos ilegales. Son antecedentes nefastos e imperdonables que se cometen.
Además, la libertad de prensa se encuentra seriamente amenazada en la actualidad. En muchas regiones se ha vuelto un peligro en Colombia, ejercer la profesión del periodismo, por las permanentes amenazas a que se encuentran sometidos, por algunos actores sociales de presión.
El asesinato de la periodista laboyana Flor Alba Núñez ocurrido el 10 de septiembre de 2015 no quedó impune. El Juzgado 3° Penal Especializado con funciones de conocimiento de Neiva, promulgó una condena de 39 años al delincuente Jaumeth Albeiro Flórez, alias “Chori”, quien fue hallado coautor de este execrable crimen y responsable de los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas.
Igualmente, el Tribunal Superior de Neiva confirmó la sentencia de 47 años, 6 meses y 2 meses de prisión contra Juan Camilo Ortíz alias “El Loco”, quien fue el autor material del asesinato de la colega comunicadora social en la ciudad laboyana.
No es un secreto que el oficio de periodista ha conocido mejores tiempos que los actuales. Desde el creciente asedio al periodismo independiente en algunas regiones del país, hasta el empeño de algunos funcionarios corruptos y sectores de presión que buscan imponer su propia verdad como la única posible, es evidente que soplan vientos cruzados. Y esto debe preocupar. No solo a quienes ejercemos el oficio, sino a cuantos comparten los valores democráticos.
Debe quedar claro. Los autores intelectuales de este crimen deben ser investigados y condenados con todo el peso de la Ley. Ojalá estas condenas sirvan de elementos de juicio, para que puedan delatar a las personas que los contrataron. Todos los periodistas huilenses debemos velar porque el Gobierno Nacional nos brinden todas las garantías suficientes para ejercer el periodismo independiente en nuestro departamento. A través de esta vía, se garantiza la solidez de uno de los pilares de cualquier Estado Social de Derecho: la libertad de expresión y de información. Lo anterior nos compete a todos.
Es inaceptable que a través de la violencia y de oscuros intereses, se les impida a los periodistas cumplir con su trabajo.
