Seguros contra desastres
No quiero ser el promotor con estas líneas, de alguna empresa aseguradora en especial, sino que deseo expresar algunos comentarios sobre la importancia de adquirir un seguro contra todo riesgo, para proteger los activos patrimoniales de la familia. Esta región es vulnerable a la ocurrencia de emergencias de origen natural y antrópico. Éstos se pueden presentar en Colombia en cualquier instante y sus efectos devastadores son muy altos, porque pueden afectar la vida y los bienes materiales que poseamos. Científicamente no se ha encontrado la manera de predecir la frecuencia, temporalidad, ni duración de los terremotos, por lo cual no se puede conocer con exactitud, cuándo sucederá un desastre natural.
En cualquier momento estamos expuestos a una catástrofe natural, que puede crear unas condiciones de inestabilidad física y material, para lo cual debemos estar preparados. En las últimas décadas, el cambio climático provocado por la explotación de recursos naturales y la actividad humana en general han traído consecuencias evidentes en la temporalidad y eventualidad de los fenómenos naturales. Cada vez más, estos fenómenos surgen con mayor fuerza y provocan daños desastrosos en el patrimonio y vida de las personas. Aquí nace la importancia, de adquirir un seguro contra todo riesgo. Cada día toma fuerza, por parte de las familias colombianas, de tomar este producto financiero, aunque sea considerado un mal endémico, porque en muchas ocasiones creemos que los daños que se pueden presentar son para las demás personas.
En el mercado, estos seguros tienen una amplia cobertura donde se incluyen los daños por siniestros como incendios, sismos, huracanes, riesgos hidrometeorológicos, deslizamientos, entre otros. Las familias no pueden desconocer la importancia de prevenir y evitar que estas emergencias, desequilibren sus finanzas personales. Desafortunadamente un alto porcentaje de huilenses, ignoran de plano, y no adquieren esta clase de seguros. Solamente compran las pólizas obligatorias por el Estado o por las entidades financieras, como el Soat que ampara solamente su patrimonio, salud e integridad financiera ante el suceso de un accidente de tránsito. En muchas ocasiones se amplía su accionar para la atención de enfermedades o la ocurrencia de un suceso imprevisto.
Recientemente los países que conforman la Alianza del Pacifico, Colombia, Chile, México y Perú, han establecido un acuerdo para negociar un seguro colectivo contra los terremotos. Actualmente se está analizando los detalles de una póliza conjunta, que será tratada en la próxima reunión anual del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que se llevará a cabo en Washington. Todos conocemos el alto riesgo, porque compartimos la costa del Pacífico, donde se encuentra atravesada por el cinturón del fuego, que refleja la más alta sismicidad del mundo. No podemos evitar un fenómeno natural, pero sí podemos prevenirlo, actuando adecuadamente de acuerdo con las reglas, mediante la utilización un seguro de protección patrimonial y estando informados del acontecimiento.
