Seguridad para el hato ganadero
En mi tránsito por los centros poblados en el área rural del Departamento del Huila, me he encontrado con que sus gentes ven los beneficios obtenidos con el proceso de paz. El principal logro es tal vez la tranquilidad ganada y el precio de sus predios se ha valorizado. Los campesinos y ganaderos de la zona, que tuvieron que huir y alejarse de sus tierras por causa de la violencia y la constante extorsión de la cual eran víctimas regresaron. Esto ha generado una reactivación en nuestra economía. Actualmente se puede observar que existe un incremento en la explotación agrícola y ganadera a nivel nacional. Los ganaderos se quejan que la ciudad les “da la espalda”, no encuentran apoyo en los líderes elegidos durante la contienda electoral. Ellos se sienten abandonados, la verdad es que no hay controles frente al robo de ganado. El incremento de este delito es evidente y en la mayoría de casos no se denuncia, la población a pesar de ser testigo de los hechos es poco solidaria en este sentido. Consideran que quizás por ser un número reducido de robos de reses, es poca o nula la atención que las autoridades les prestan. Esta situación sucede en todo el país.
Por otro lado, el Gobierno ha adoptado medidas contra otros delitos como el narcotráfico y el robo de celulares, declarar la extinción de dominio sobre los predios donde se desarrolla esta actividad ilícita contra la actividad ganadera, fue un avance significativo. Tengo conocimiento que en el Congreso fue presentado un proyecto de ley para declarar la extinción de dominio a los vehículos que transporten ganado robado. Seguramente por la urgencia en el trámite de los proyectos de ley relacionados con la implementación del proceso de paz y el post conflicto, este proyecto en mención está un poco engavetado y aún no ha sido discutido. Me encuentro en disposición, una vez regrese al Congreso de trabajar de manera constante en este tema, coadyuvando con el proyecto en trámite o presentando que aporte soluciones a las preocupaciones de los muchos ganaderos y trabajadores, quienes contribuyen al desarrollo y competitividad del sector agropecuario, y al crecimiento del Departamento. El ICA con su programa IDENTIFICA avanza en el proceso de trazabilidad del ganado con la implantación de un chip GPS en cada res, lo que mitigaría un poco el constante hurto de las reses. Este chip inmediatamente envía una señal con información sobre el origen de la res y la correspondiente ubicación de la misma a una central donde se encuentran las autoridades en cada ciudad.
La legislación sobre transporte de ganado fue delegada a los entes territoriales, bien podríamos propender porque alcaldías y gobernaciones implementen horarios de movilización del ganado incrementando el control de las autoridades, a través de la prohibición de la movilización nocturna. Así sucede en el Departamento del Casanare, en donde los resultados han sido satisfactorios y han contribuido de manera positiva a disminuir el hurto del ganado. Seguramente en otros departamentos y municipios del país también se ha hecho un esfuerzo por avanzar en estas medidas necesarias, que deben ser implementadas a nivel nacional. Invito a las asociaciones de ganaderos departamentales y municipales a que hagamos frente común ante todos los niveles de decisión, para poder encontrar e impulsar la solución más adecuada. Necesitamos una política pública nacional para la protección de nuestro sector ganadero, que se ha sentido un poco abandonado y no ha encontrado la solidaridad en sus conciudadanos y en las mismas autoridades. Este es un sector importante para la economía del país y estos hechos delictivos, sumado al impacto negativo que ha sufrido debido a la nueva reforma tributaria, ha visto afectados sus niveles de producción. Es importante hacer un llamado a los ciudadanos, no podemos estar apáticos ante las actuaciones y hechos que impactan negativamente los sectores que contribuyen a nuestro desarrollo, crecimiento, competitividad y productividad del departamento.
