SE REINICIAN LOS VUELOS
Hoy se inició el plan piloto de reactivación del aeropuerto José Benito Suárez de la ciudad de Neiva, que permitirá volver a recuperar las rutas nacionales, que se tenían en otrora, para integrar algunas regiones que han sido seleccionadas por el gobierno nacional. Previo el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad para evitar más contagios de la Covid-19, los pasajeros tendrán la oportunidad de utilizar este sistema de transporte que contribuirá a recuperar la dinámica productiva de la región surcolombiana.
Después de seis meses de cuarentena, se han vuelto a abrir las puertas en casi en su totalidad de las actividades económicas, en el marco de la nueva fase de aislamiento selectivo, que inició el pasado 1 de septiembre en todo el país. Poco a poco en todas las ciudades del país, se han venido eliminando las restricciones de movimientos de personas. Junto con los terminales de transporte, la dinámica económica y por ende la generación de empleo han vuelto a generar esperanzas para terminar se ha empezado una nueva etapa para recuperar la cotidianidad previa el cumplimiento de las medidas de bioseguridad estructurados por las autoridades sanitarias.
Estas decisiones gubernamentales se convertirán en el principal insumo para que se empiece a dinamizar el sector de hotelería y turismo, que se encuentra totalmente paralizada, afectando a miles de empleos en el país. Igualmente se espera en las próximas la reapertura de los demás aeropuertos del país, entre los que se encuentra el aeropuerto de Pitalito.
Se espera que los costos del transporte aéreo no vuelvan onerosos para los usuarios. Los terminales, las empresas y los usuarios serán los responsables de mantener las medidas de distanciamiento social y con el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad.
Igualmente, son muchas las personas que esperaban también con ansiedad la apertura de las rutas aéreas al exterior, que empezaron el lunes anterior con algunos países del continente. Una vez se cumpla la diplomacia sanitaria, con otros países, se podrá volver a cumplirá con esta iniciativa. Todo lo anterior, se convierte en un reto más, para el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad en el desarrollo de las actividades económicas que han reiniciado sus tareas.
La tormenta no ha cesado. Estamos en una fase crítica. Respetar lo que diga la evidencia científica y acatar las disposiciones de las autoridades para regularizar trabajos es la mejor garantía de cara a esa anhelada normalidad que se reclama. Pero para que ello suceda, están de por medio nuestra actitud y el compromiso sincero de querer cuidarnos a toda costa.
