miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-08-23 06:42

Se llamaba Mantra...

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 23 de 2020



Por Frank Corredor

Corría el año 2008, recuerdo que la primera vez en la que me encontré con el río en la ciudad de Neiva, solo podría existir una sensación de encanto, y no es por más, sobre todo después de ver el esfuerzo de mis amigos al presentarme la ciudad, buscando ese lugar que uno espera mostrar con orgullo a algún visitante; y es que en ese recorrido no lo incluyeron, fue algo que solicite especialmente.

Para lograr que un destino pueda generar ese asombro del cual hablo, debe tener EXTASIS ESTÉTICO, lo cual hace que tus pupilas se dilaten y sientas esa expresión que precede a la acción hoy tan normal, como tomar un teléfono y tomarse una foto señalando “el aquí estoy”!

El gran Río Magdalena, para nosotros los rolos es símbolo de todo un país, de clima caliente, de bocachico, bagre, nicuro y capaz, de recreación y vacaciones.

Corría una brisa fresca sobre un lote que colindaba exactamente en la desembocadura de la quebrada La Toma: Estás loco? Me decían!. Como pretendes montar un restaurante acá!, los malos olores y las basuras no serían bueno para un lugar comercial, ademas los mosquitos... olvídate!

La verdad lo tenía claro, era ahí; precisamente luego de ver cómo el río toma esa curva suave que toca la ciudad, viendo aquellas barcas junto al arenal, como me lo recordaba esa hermosa canción de Silva y Villalva “El Caracolí”, preguntándome además, del porqué para mis amigos se les había olvidado buscar las playas del inmenso río.

Instalamos unas Terrazas sobre el río, un recorrido peatonal, al igual que lo tienen muchísimos ríos en el mundo y en Colombia actualmente, árboles, senderos, permanencias para mesas y salas, definitivamente como decían las personas que lo visitaban “esto no parece Neiva”!.

Viendo las cifras de desempleo tan gigantes que tiene nuestra ciudad, sabiendo que el alto porcentaje de la economía es informal, urge de manera inmediata definir el rumbo de la ciudad por medio del turismo. El mejor ejemplo es cómo se transformó el Desierto de La Tatacoa pasando de 110.000 visitantes por año a más de 380.000 en solo 2 años, incluyendo turistas (personas que pernoctan) posicionándolo en el entorno nacional como un lugar por conocer. Sin Vias, sin servicios, como digo yo “el agua llega con sed y el viento se devuelve”, eso se logra teniendo un producto, no un destino.

Entonces; si se puede.! Necesitamos un producto para hacerlo y no es otro que la transformación de la ciudad por medio del malecón del Rio Magdalena. Lo he dicho en repetidas ocasiones, cientas diría yo; incluso existe un proyecto llamado parque Colombia con los diseños arquitectónicos para ejecutarlos y los tiene la alcaldía en su poder, definitivamente solo falta visión y liderazgo para convertirlo en realidad.

El turismo es en estos momentos la única opción real y verdadera para transformar la ciudad, se que no es fácil sobre todo en estos tiempos de pandemia, es el tiempo de pensar en grande, de actuar y no dejarse consumir por el día a día, por el momento. Para eso tiene un buen grupo de secretarios. Alcalde Gorky, con todo el sentimiento amigable y respetuoso, le pido: Lidere, proyecte, piense prospectivamente.

Como se lo dije en Bogotá, alcalde se le está acabando el tiempo y se lo dije hace 6 meses. Usted tiene en sus manos la oportunidad que empezó a gestar el Alcalde Pedro pero no le alcanzó el tiempo, y que tuvo el Alcalde Lara pero como le dije a su secretario al inicio de su gobierno, si no hay visión no se logrará!.

Y es que si no se toma acción inmediata sobre esta gran oportunidad de ver El Rio Magdalena como elemento de regeneracion urbana y transformación sin límites de un lugar que está esperando desde hace mucho tiempo ese impulso y decisión, no quisiera evocar en algunos años esos recuerdos o anécdotas que generalmente se hacen en reuniones sociales evocando momentos que han marcado alguna generación en especial diciendo:

Se llamaba Mantra!.