Se equivocan de medio a medio
Por Luis Humberto Tovar
Los conciliábulos de los partidos sin candidato presidencial a la vista, para definir el futuro de las elecciones presidenciales, no deja de ser mas que un proceso de negociaciones revestido de carácter económico, por la voracidad de quienes los lideran, por venir de un esquema absolutamente contaminado por la corrupción, y donde abunda el chantaje y las exigencias para obtener contratos y puestos en la administración que se avecina.
Esos son los partidos de la U y el conservador; que han utilizado el poder para sacar ventajas económicas y utilizar el poder político para mejorar sus condiciones económicas y no atender los requerimientos de los ciudadanos.
Desconocen los resultados electorales, donde pese a lo absurdo por la ineficiencia de los organismos electorales, donde demostraron que el sistema electoral colombiano es absolutamente incapaz de soportar las elecciones masivas de los ciudadanos, y en consecuencia, ha generado una perdida de la confianza legítima.
Las interpretaciones al evento electoral inmediatamente anterior, datan de haber existido un pronunciamiento superlativo contra la corrupción, la politiquería y una afrenta a aceptar por todos los medios la implantación de esquemas comunistas.
Ha sido claro Iván Duque en manifestar que no es posible acuerdos políticos basados en contratos y prebendas, en comprometer su eventual presidencia ofreciéndola al mejor postor, para lograr un éxito empobrecido y contaminado por la voracidad de sus interlocutores.
En cambio, por otro lado, el ambiente nauseabundo que se arrastra por la participación en este gobierno por parte del candidato Vargas Lleras, le es fácil moverse en ese lodazal, donde todo se negocia, donde hasta la formula vicepresidencial está en juego y a la que aspira desaforadamente el presidente del partido conservador, y como prueba de ello, el “aseo” otorgado por la Corte del cartel de la toga recientemente y quedar inmaculado.
Por fortuna los conservadores ya tomaron partido en la consulta de la gran alianza por Colombia, y como se ha sabido continuarán en esa dirección por encontrarse saturados de esas maniobras que han empobrecido su ideario.
Por otro lado, los de la U, con el presidente a bordo, solo desean la absolución de las ministras de los torcidos conocidos que se encuentran en Estados Unidos, para manifestar su apoyo al candidato de cambio radical, en señal de gratitud por las gestiones ante la justicia del cartel.
Aspiramos no hundirnos con las luces apagadas.
