Se despeja el panorama presidencial
Hace cuatro semanas estábamos con mas de treinta candidatos, hoy, de acuerdo con la última encuesta publicada ayer en el Tiempo, son solo seis los punteros y es muy difícil que la Presidencia 2018-2022 se salga de estos nombres: Sergio Fajardo, Ivan Duque, Gustavo Petro, Germán Vargas, Humberto de la Calle y Marta Lucía Ramírez. Hay para todos los gustos. Menos mal que una mujer hace parte de estas posibilidades, con mucho “chance” porque en Colombia desde hace varios años la mujer ha hecho presencia en estas lides y ya es tiempo de que llegue. Sin embargo nadie puede cantar victoria aún. En primer lugar faltan cinco meses para la elección y seis para una segunda vuelta que defina entre dos finalistas. Es lo mas probable en el panorama actual de coaliciones. En segundo lugar, los indecisos o electores con ánimo de votar pero hasta ahora poco informados, son todavía un buen porcentaje: cerca del 30%. Los verdaderos candidatos deben, ahora sí, explicar con claridad sus políticas, iniciativas y programas, develar sus intenciones y sus simpatías internacionales para que los electores decidamos. Los colombianos miraremos en conciencia sus talantes, juzgaremos su estatura moral y su autoridad política. Mientras tanto estaremos atentos a sus compañeros de ruta puesto que hay equipos de izquierda, de centro y de derecha. Los extremos parecen haberse desvanecido electoralmente con la excepción de Petro quien en la Alcaldía de Bogotá mostró su extremo populismo que hizo colapsar la ciudad y ahora las consecuencias de las obras aplazadas por años vienen cobrándole a la capital un retraso casi irrecuperable. Humberto de la Calle, declarado a sí mismo como liberal de centro izquierda, quiere convencer con su participación en los acuerdos de la Habana que supuestamente nos libraron de una “guerra” de 50 años pero a la final NO convencieron a la gran mayoría de los colombianos por la descarada entrega de la Constitución y las Leyes a una guerrilla que cometió crímenes imperdonables. No deben quedar impunes para bien de las futuras generaciones. Fajardo y Vargas Lleras, Iván Duque y Marta Lucía se pelean el Centro, teniendo estos dos últimos un respaldo innegable de gentes de derecha que piensan –pensamos- que el país necesita en este momento de una buena dosis de disciplina democrática que corrija y enderece el país a causa del caos al que nos ha llevado el gobierno Santos. El panorama no es de “paz” , como la paloma de la solapa del Nobel, sino de peligroso desorden en las fronteras narcotraficantes que siguen esclavizando a los campesinos cocaleros bajo diversas denominaciones (ELN, desertores, Usugas, gaitanistas, etc). Fajardo y Vargas Lleras, ambos apuntando al Centro con estilos bien distintos, casi que contrapuestos, hacen una pareja excluyente. El primero, suave en el modo –muy suave?- y un misterio en el fondo. El segundo, fuerte en la forma y parece también en el fondo. Viene haciendo públicas unas reformas radicales en diferentes aspectos de la administración. No menciona la corrupción institucional que está en el centro de la indignación nacional. Ivan Duque, joven, preparado y de limpia trayectoria, profesor universitario, salió avante en la selección de precandidatos del Centro Democrático inicia ahora su campaña nacional con la investidura de una limpia trayectoria en su vida política. Tiene puntos para avanzar. Es una de las excelentes opciones.
