Se desgranan realidades de un testigo estrella
En verdad, si causa una profunda intranquilidad que una sola persona sea capaz de servir como testigo estrella en varios procesos y en diferentes ciudades del país y al mismo tiempo, sobre todo en los que adelanta la Fiscalía en los cuales se ha puesto en juego la libertad y los derechos fundamentales de las personas.
Y lo grave de esta situación, si se trata de algún elemento que al cabo de las investigaciones oficiales y extraoficiales presenta un prontuario delictivo que muy difícilmente permite creer que nunca ha tenido sanas intenciones con nadie.
Con la captura del empresario Hernando Falla Duque, salieron a relucir peligrosas realidades que se ciernen sobre la sociedad y especialmente, sobre todo el que pueda tener alguna connotación política, económica o social.
Fernando Bahamón Céspedes, conocido por las autoridades como “cachetes”, es el testigo estrella de la fiscalía en el caso de Hernando Falla. Sin embargo, ante la opinión pública creo que no queda muy parado el ente investigador, si se tiene en cuenta que en la historia clínica 168924 del Hospital General de Neiva, aparece este señor con antecedentes siquiátricos, de una persona fantasiosa, deprimida y con serios problemas mentales.
Lo anterior se desprende del informe presentado ante la Dirección central por el Capitán Juan Carlos Ospina, llevado ante el Juez Penal del Circuito de Garzón que investigó y condenó a Bahamón Céspedes por un delito contra la propiedad en el año 2001.
Y no es que estemos defendiendo de oficio al empresario Hernando Falla, conocido desde muy joven como Gan Gan, a quien acusan de tener nexos con la antigua guerrilla de las Farc. Es una realidad de que se trata de una imputación recibida con cierto tufillo de desconcierto e incredulidad por muchas personas, con las que hablé esta semana, luego de mi columna de la semana pasada.
Gan Gan, precisamente ha sido uno de los huilenses más perseguidos, por casi todos los frentes que operaban en la región.
Y se analiza el cartapacio que contiene todas las seis condenas infringidas a Cachetes desde hace 25 años por extorsión, estafa, hurto agravado, delitos contra la libertad de las personas y ninguna por delitos políticos como rebelión, sedición ni asonada, como suele suceder con los guerrilleros, nos permite corroborar que estemos frente a un asunto muy grave.
Pues siendo así, no se trata de un ex guerrillero, sino de un delincuente común. Inclusive, según las autoridades violó y extorsionó a dos señoras prestantes de Neiva, de las cuales se omiten sus nombres por razones elementales de respeto.
Ahora, una situación de una persona es la penal por acusaciones de tener nexos con la guerrilla y otra la fiscal en la cual puede caer cualquiera por acción o por omisión cualquier persona, sobre todo en el manejo de cuentas en las que está de por medio recursos de la Dian, que es diferente, lo cual se debe explicar muy bien.
“Cachetes” se ha presentado como un antiguo miembro de la Columna Teófilo Forero, sin embargo se contradijo al señalar ante las autoridades que el comandante era Alfredo Arenas, “Tío Barbas” sin mencionar que todo el mundo sabe que el comandante de esa célula guerrillera era “El Paisa”, cuyo nombre de pila es Oscar Montero.
Un informe del entonces coronel Manuel Augusto Rojas Tirado, en circunstancias que rodearon una de sus capturas el dia 25 de mayo de 2005, según oficio 524 del departamento de Policía Huila, es que trato de ingresar como reinsertado en los programas del gobierno, pero fue descartado por no ser guerrillero.
En sus garras han estado el senador Rodrigo Villalba, el actual Presidente del Banco Agrario Luis Enrique Dussán, el actual Gobernador del Huila Carlos Julio González, su hermana Cielo, cuando se desempeñaba como directora de Bienestar Familiar y otras personas conocidas en el plano político y social del Huila.
De manera que la verdad debe salir a flote sin menoscabo de la justicia colombiana y, sin poner en peligro la credibilidad de la Fiscalía, a quien no desmentimos pero con estos datos nos atrevemos a controvertir para que actué, se sepa la verdad lo más pronto posible, porque de verdad si existe preocupación generalizada.
