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Opinión/ Creado el: 2018-11-17 03:59

Se acabó la guachafita

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 17 de 2018

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo

A esta conclusión he llegado después de escuchar la entrevista a Duque sobre los primeros cien días de su gobierno, realizada en BLU radio.

Cuando me preguntaban antes de la mencionada entrevista, sobre mi opinión de Duque, he manifestado y hoy lo confirmo, que se trata de otro Belisario, pero versión joven y moderno; componedor, no confrontacional, racional, amigo de la discusión con argumentos serios, no se deja chantajear, gran demócrata, que muchos lo confunden con ser débil, fuerte de convicciones, es culto, educado y bien informado.

Pero particularmente, me dejo una impresión especial de querer ser respetuoso de la institucionalidad, de recuperarla, de volver por los fueros de la tridivision del poder, pero con independencia, al estilo verdaderamente Montesquiano, acabar con esa maldita y asquienta costumbre de sustituir las otras ramas del poder publico con el dinero de los colombianos e imponer su voluntad política y personal sobre los otros, vicio extensivo hasta en la rama judicial.

Con razón Juan David Escobar Valencia dice; “Para NADA necesitan los congresistas cuotas del presupuesto. Me dirán que yo soy un iluso y que no sé cómo es la política, pero prefiero pasar por ignorante que por cómplice. El legislativo es fundamentalmente para hacer las leyes, las necesarias y buenas, y no necesitan parte del presupuesto para eso. Que los congresistas representan y conocen las necesidades de las regiones y por eso necesitan plata. ¡Pura paja! Eso es parte de la cultura extorsiva del país en la que el votante extorsiona al congresista con su voto y luego el congresista reproduce el delito cuando extorsiona al Ejecutivo con presupuesto para aprobarle sus iniciativas legislativas. ¡Malditos todos!”.

Que quede claro; el gobierno Duque no se dejará extorsionar; de ahí lo que vemos en el congreso, una total incapacidad para realizar las reformas que necesita Colombia, pero que por no permitir el gobierno la “extorsión” de los congresistas, sobretodo de aquellos que venían acostumbrados a esos hábitos, acompasados por algunos medios de comunicación fletados, han generado una incertidumbre, haciendo creer una falta de liderazgo del gobierno para sacar adelante sus iniciativas.

Desde Aristóteles hasta Montesquieu, pasando por otras mentes iluminadas, advirtieron la reducción de riesgos que para una sociedad ofrece la separación de los “poderes” del Estado. Por eso es que uno no se acostumbra, así sea habitual, a que por la vía que fuese, se intenten borrar las fronteras entre ellos o que alguno se imponga sobre otro, ya sea por un desequilibrio temporal, y menos aun cuando uno de ellos extorsiona a otro.

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