Sanción ejemplar
Se ha hecho costumbre escuchar a través de los medios de comunicación los dramas humanos y relatos de los usuarios que acuden a las instituciones de salud en busca de una atención inmediata, para superar sus dificultades orgánicas, que día tras día se vuelven recurrentes, por las deficiencias que se presentan en dichos servicios. Desde el gobierno anterior, nos acostumbramos a la retórica barata esbozada por algunos funcionarios ministeriales que tienen la responsabilidad de formular y estructurar la política de la salud a nivel nacional.
Frecuentemente expresaban que se había superado el problema en esta materia, pero en la realidad, las regiones han estado viviendo otra dimensión, por la deficiente prestación de este servicio. Es muy triste ver las salas de urgencias que se encuentran atestadas de enfermos, que no encuentran una atención adecuada para recuperarse, porque escasean los medicamentos y los equipos médicos indispensables y los que hay, no alcanzan para todas las personas que acuden a las mismas. Los Especialistas son escasos y las citas se las dan para un largo plazo, como si las enfermedades graves tuvieran espera. Los medicamentos que formulan son genéricos y en muchas ocasiones, las fórmulas que generan los profesionales de la salud se encuentran encasilladas en un menú de diez remedios que son las que sirven según ellos, para curar todas las enfermedades que padecen los colombianos.
Por este motivo, la Superintendencia Nacional de Salud recientemente sancionó ejemplarmente a Medimás EPS, con una multa ejemplar, por las reiteradas negligencias sistemáticas en la entrega de medicamentos e insumos a pacientes trasplantados y enfermos de cáncer, cuya vida depende de la continuidad en los tratamientos, y además por no suministrar la información legal a sus usuarios. Es considerada la más alta sanción que se le impone a una entidad prestadora de salud, después que entrara en vigor, la Ley 1949 de 2019.
Fueron, en realidad, dos sanciones conocidas la semana pasada y que sumaron 5.800 millones de pesos. La primera de ellas por $4.968 millones y la segunda por $828 millones. Con ello, se triplicaron los valores máximos para castigar a los malos actores del sistema. No se pueden seguir permitiendo esta clase de abusos que atentan contra el bienestar de los colombianos. Así se pone foco a los aspectos críticos que atentan directamente contra la salud de la sociedad. Todo demuestra que llegó el momento de tomar decisiones de fondo, y además acertadas, contra Medimás y todas las entidades que atentan contra el derecho a la salud de los colombianos.
