Ruido: amenaza silenciosa
De una nota periodística publicada en el diario barranquillero El Heraldo he tomado el título de esta columna por encontrarlo el más apropiado y sugestivo para ocuparme de la afrenta que conlleva la contaminación auditiva, a la cual no escapa para nada el Huila, en especial su capital, Neiva.
Un rápido vistazo sobre el particular nos enseña que desde el 2007 el 3 de marzo se ha clasificado como el Día Internacional de la Audición, según la Organización Mundial de la Salud. Ello porque se requiere una audición segura para disminuir el número de casos de pérdidas auditivas que se dan por los altos niveles de ruido. Y más. En Colombia, indican fuentes oficiales, cerca de cinco millones de personas tienen problemas de audición. Específicamente entre la población laboral, que oscila entre los 25 y 50 años de edad, la prevalencia de pérdida de audición por el ruido es del 14%; en el mundo 360 millones de pobladores también son víctimas de este mal.
Ahora bien, nuestra legislación ha establecido que, por ejemplo, en las zonas comerciales e industriales el máximo permitido es de 70 decibeles. Se sabe que los decibeles están relacionados con la capacidad de resistencia del oído al ruido, esto es, lo máximo que puede soportar. Agregar que el exceso de ruido produce alteraciones de la salud, de la tranquilidad, del bienestar; generando estrés, ansiedad, depresión y cambios de comportamiento, llegando a conductas agresivas.
Para redondear lo expuesto significar que la Alcaldía de Neiva hizo bien al limpiar la carrera quinta de vendedores estacionarios y ambulantes ilegales, pero hoy pareciera que el remedio fue peor que la enfermedad, como se dice coloquialmente. ¿Por qué?. Por los extravagantes, repugnantes e insoportables niveles de ruido que se perciben entre las calles séptima y décima de ese sector. Y qué decir de la Plaza Cívica, para citar sólo dos casos.
Se impone, Señor Alcalde, autoridad, pedagogía y correctivos para evitar tanto ruido y hacer amable el tránsito por esas áreas de la ciudad. Todo por el bienestar ciudadano.
