RIESGO PERMANENTE
Dentro de la emergencia mundial que se está presentando por la propagación exponencial que está teniendo la pandemia del Covid-19, queremos destacar a todo el personal de la salud, que se encuentra en la primera línea de atención de las personas contagiadas por este virus. Se han convertido en héroes nacionales. No son políticos, ni cantantes, ni deportistas de alta competitividad, entre otros, que están acostumbrados a tener altos réditos económicos y reconocimientos granel por sus actuaciones. No. Son las personas que están salvando vidas. Son los seres humanos que han estado relegados a un segundo plano por parte del accionar gubernamental. Son los que presentan los más bajos salarios dentro del mercado laboral, junto con los maestros.
Los principales actores que están al frente para superar esta emergencia, nos reflejan la profunda crisis en que se encuentra el Sistema Nacional de Salud. Esta pandemia la ha desvelado. No se puede seguir ocultando la verdadera realidad. Y para colmo, en muchas regiones del país, no cuentan con los mínimos elementos de bioseguridad para atender a los enfermos por este virus y otras enfermedades. A través de las redes sociales y los medios de comunicación, nos muestran el riesgo permanente en que se encuentran. No hay derecho a tanta desidia y negligencia gubernamental para corregir estas deficiencias.
El lunes anterior la sociedad huilense recibió una triste noticia. Luego de permanecer varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos falleció el médico Óscar Moreno Vargas, profesional del área de Salud Ocupacional del Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, quien fue diagnosticado con Covid-19 y que luchó durante 10 días por sobrevivir. El galeno perdió la vida a causa del virus y una complicación en sus riñones.
Se desempeñaba como médico con funciones administrativas, en el campo para la aparición de casos positivos, sin embargo, estuvo expuesto a un riesgo extra laboral. Hacía parte del Comité de Crisis Cóvid-19 que se creó en abril del presente año, demostrando su gran compromiso y dedicación en todo este proceso de reinvención que ha tenido que experimentar el Hospital para enfrentar la pandemia actual, para bien y salud de los pacientes.
Se convierten en uno de los principales objetivos que tiene el gobierno nacional. No podemos permitir que sucedan muertes como las presentadas recientemente. No hay lugar para titubeos y más que los merecidos aplausos, los trabajadores de la salud requieren todo el cuidado que el país les pueda proveer, en razón a que estamos en sus manos y son ellos los que valientemente y con riesgo, que incluso permea a los suyos, le ponen el pecho a esta amenaza mundial.
