Revés para el gobierno
Un duro revés tuvo nuevamente el gobierno nacional, en el trámite del Estatuto de la JEP, donde fueron negadas por amplias mayorías las objeciones presidenciales a seis artículos de la totalidad de éste. Todos pensábamos que cuando la Corte Constitucional se pronunció en agosto del año pasado sobre la constitucionalidad de la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz, tomó fuerza la idea de que esta norma, columna vertebral del sistema alternativo de justicia surgido del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, pronto sería una realidad. Pero las cosas cambiaron. El actual gobierno del presidente Duque tomó la decisión de objetar algunos artículos de la fase de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz, que generó una tormenta política que volvió a polarizar políticamente el país.
El ejecutivo nacional, ya sabía que desde la aprobación tortuosa que tuvo la Ley de Financiamiento en las pasadas sesiones legislativas, no cuenta con las mayorías en el Parlamento Colombiano para sacar adelante sus iniciativas gubernamentales. La mayoría han sido rechazadas de plano, producto de la forma como se han mantenido las relaciones en estas dos ramas del poder público. Por tal motivo el lunes anterior, la Cámara de Representantes rechazó de plano las objeciones presidenciales. Los reparos se pusieron a consideración de la corporación y el resultado fue de 110 votos en contra y 44 a favor, con lo que los ajustes que se pretenden hacer al modelo de juzgamiento para los excombatientes, el cual ya está en funcionamiento, fueron negados.
Ahora el balón pasa a manos del Senado de la República. Si niegan las discrepancias del Gobierno con la JEP, el presidente de la República deberá sancionar la Ley Estatutaria de la JEP para que entre en vigor. Si se niega, debe hacerlo el senador Ernesto Macías como presidente del Congreso. Eso es claro y hasta el momento no se han escuchado voces en otro sentido. El otro escenario que se puede presentar es que existen siete sentencias de la Corte Constitucional que señalan que en ese caso solamente se hundirían los aspectos en los que se presentaron reparos y el resto del proyecto de ley deberá ser firmado por el presidente de la República para su aplicación.
Pero lo que, si es claro, si se mantienen las mismas tendencias de los movimientos que participaron en la votación de la Cámara de Representantes, estas objeciones serán nuevamente negadas dadas las tendencias partidistas que existen. Hasta después de Semana Santa, la sociedad colombiana conocerá tal decisión. Es mejor para el país que los ajustes de la JEP se den por la vía legislativa.
