Retos del nuevo gobierno
Hoy se posesiona el nuevo presidente de los colombianos, Iván Duque Márquez en una imponente ceremonia que se llevará en la Plaza de Bolívar de la capital de la República, donde estará acompañado por cerca de 4.500 invitados. Como es tradicional en dichos actos protocolarios se le impondrá la banda presidencial, con sus consabidos discursos. Una vez empiece a gobernar desde la Casa de Nariño, tendrá grandes desafíos para reorientar la política económica del país y deberá abordar todas las problemáticas estructurales que presenta la sociedad colombiana en el campo social, político, infraestructura, ambiental, entre otros, para encauzar el verdadero desarrollo que necesita esta nación. Una tarea inmediata, que se debe fijar el nuevo primer mandatario de los colombianos, es la Consulta Anticorrupción que se llevará a cabo el domingo 26 de agosto.
Igualmente deberá enfrentar el problema del narcotráfico, junto con el Acuerdo Renegociado de Paz con las Farc y el creciente éxodo venezolano. Entre 2015 y 2016 los informes oficiales indican que las plantaciones de coca crecieron hasta 190.000 hectáreas, mientras otros reportes hablan de más de 240.000 hectáreas. El nuevo regente de la Casa de Nariño tendrá como tarea primordial resolver las fallas del sistema pensional vigente, en un país en donde, según las cifras oficiales, hay más viejos que jóvenes. A juicio de los expertos, es urgente que se busque la sostenibilidad en el rubro pensional, una de las grandes cuentas que paga el Estado y que golpea fuerte al tesoro nacional. Igualmente, la abultada deuda pública que progresivamente va generando una preocupante situación de inestabilidad dentro de la estructura de las finanzas nacionales.
Para tal fin deberá emprender una larga jornada con los miembros de su equipo de gobierno designados en las diferentes carteras ministeriales, para diseñar los proyectos de Ley y Actos Legislativos, de acuerdo a las prioridades esbozadas en su propuesta de gobierno, entre las que sobresalen las reformas a la justicia, salud y a la estructura tributaria del país. Todos conocemos el alto déficit fiscal acumulado, que sobrepasa los 40 billones de pesos, para lo cual se necesita creatividad y responsabilidad para no deteriorar los menguados ingresos de los colombianos, que han sido golpeados seriamente por la aplicación incoherente de los instrumentos de la política económica del gobierno saliente. Frente a la reingeniería que se debe realizar al sector de la justicia, es imperante recuperar la confianza por el descrédito que presenta ante la opinión pública, por los escándalos de corrupción que ha salpicado a esta rama y a las altas esferas del Estado.
