Retiro de Unasur
Producto del irracional accionar gubernamental del presidente venezolano Nicolás Maduro, que ha venido intensificando su hostilidad hacia los demás países latinoamericanos, le ha generado un progresivo aislamiento internacional, que ha intensificado la profunda crisis social, económica y política, en que se debate la sociedad de esta Nación. Desde el mes de abril, un total de seis países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) comunicaron a Bolivia, que ostenta la presidencia temporal del bloque, su decisión de no participar en las distintas instancias, hasta que no se garantice el funcionamiento adecuado de la organización. El día anterior, el primer mandatario de los colombianos, Iván Duque Márquez, tomó la decisión radical de retirarse definitivamente de esta organización, que fue utilizada por su homólogo venezolano para perpetuarse y consolidar su dictadura. Igualmente ha instado a otros países a abandonar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) por haberse convertido en un “cómplice de la dictadura venezolana” y para reforzar la Organización de Estados Americanos (OEA).
De acuerdo con estadísticas emanadas de la Cancillería, cerca de 1,6 millones de venezolanos han huido de su país durante los dos últimos años, de los cuales, más de un millón han ingresado por el territorio colombiano durante los últimos 16 meses. Durante los últimos dos años, al Brasil han arribado 128 mil aproximadamente y otros 68 mil se dirigieron a otros países. Al Perú arribaron 353 mil. Estas cifras poblacionales, reflejan la grave crisis humanitaria que enfrenta el actual gobierno de Maduro, que no encuentra una salida coherente para superarla. Durante el último trienio, el PIB ha sufrido una contracción de un 45% acumulado. Además, la contracción sucesiva que ha sufrido la producción de petróleo, que ha sido considerado como la principal fuente de ingresos de Venezuela, junto con la disminución de cinco ceros al bolívar, con el fin de restablecer su poder de compra, no garantiza superar esta profunda crisis económica.
La política exterior del presidente Duque, está estructurada sobre dos ejes. En primer lugar, mantener una sólida relación con Estados Unidos quien se ha convertido en el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Además, ha sido un defensor acérrimo de la Carta Democrática Interamericana. Ha expresado siempre en los foros multilaterales, que esta dictadura pretende doblegar la voluntad de sus ciudadanos. Inclusive ha rechazado una posible intervención bélica al hermano país. Pero ha rechazado de plano las injurias y calumnias que provienen del Palacio de Miraflores en Caracas, que el pueblo colombiano es el autor de la inestabilidad política y económica que está viviendo el pueblo venezolano.
