Respaldemos a la Policía Nacional
Un país debe tener siempre institucionalizada a la Fuerza Pública, para mantener el orden y la preservación de los derechos humanos de la ciudadanía que la conforman. Está establecida para la defensa de la integridad del territorio nacional y del orden constitucional. Además, contribuye para el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas y para asegurar la paz en sus habitantes. La Policía Nacional, que forma parte de la Fuerza Pública, es la encargada de mantener el orden público interno. Es de naturaleza civil. Miles de sus integrantes han ofrendado su vida para defender las instituciones democráticas del país.
Entre sus responsabilidades está en el mantenimiento del orden y las condiciones necesarias para el libre ejercicio del derecho y las libertades públicas, asegurar a los individuos, una convivencia pacífica dentro del territorio nacional y guardar el orden público interno. Hay que destacar a esta institución los grandes esfuerzos que hace para contrarrestar toda manifestación delincuencial que se presente, que altere el orden público en todas sus características.
Por este motivo es absurdo e irracional, que los parlamentarios de la izquierda estén proponiendo junto con Comité Organizador del Paro Nacional, la eliminación de la Policía Nacional dentro de las propuestas que han entregado al gobierno nacional, para terminar estas jornadas de protestas que han auspiciado. Igualmente, que se termine el ESMAD, que es el Escuadrón Móvil Antidisturbios que ha servido para controlar los desmanes, protestas violentas que han alterado el orden público a través de saqueos, daños a la infraestructura productiva de las ciudades, vandalismo, saqueos, ataques a la Fuerza pública, a los ciudadanos de bien, a la propiedad pública y privada entre otros.
Inclusive, estos desadaptados sociales han propiciado hechos delincuenciales y terroristas que han afectado a los miembros de la Fuerza Pública. A la fecha desde que se iniciaron las marchas, han lesionado gravemente a más de 340 miembros de la policía nacional.
Pero no podemos seguir con la idea de acabar con la Policía Nacional. Esta clase de dirigentes políticos patrocinan la teoría del caos. A ellos no les interesa el orden y el bienestar de la sociedad colombiana. A través de la oposición política irracional, todo debe ser un caos generalizado. Destruir y solo destruir es la filosofía que los define. La sociedad colombiana, rechaza de plano estas malintencionadas propuestas. No podemos dejarle el futuro y el bienestar del país en manos de estos violentos y amantes del desorden.
