miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-05-31 01:58

Renta básica pero condicionada (II)

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | mayo 31 de 2020

Siguiendo con el tema planteado la semana pasada respecto de la Renta Básica Universal (RBU) o el Ingreso Mínimo Vital (IMV) queremos hacer propuestas.

  1. Estamos de acuerdo que hay que repensar al Estado. Hace rato al menos en Latinoamérica deberíamos haberlo hecho. Empezando por aceptar que el Estado somos todos, sin distingos de ninguna naturaleza empezando por hacerlo entre pobres, clase media, ricos u otra. Entonces también las obligaciones son para todos.
  2. Dar prioridad a las obligaciones ciudadanas antes que a los derechos. Los derechos sólo se adquieren si cumplimos con las obligaciones sociales.
  3. Debe concebirse el dinero vía Estado-Benefactor, como una forma de hacer productivo al ciudadano que hoy necesita apoyo económico. Algunos de la izquierda dicen que hay que ver "al dinero como una forma de trabajo productivo", y sí, tienen razón.
  4. Acabar la corrupción no es fijarse sólo en el Estado. No solo es “acabar la corrupción de los funcionarios” sino la de los particulares que ofrecen dádivas y lo corrompen. El rigen viene del sector privado.

Ese cambio conduce a lo que nosotros denominamos la Renta Básica Condicionada y hacia la Igualdad (RBCI), es una renta básica para todos los mayores de edad que cumplan una de dos condiciones: no estudian o no tienen empleo (vínculo laboral). Esa renta debe ser la suficiente para vivir dignamente, proponemos dos salarios mínimos sin prestaciones (no habrán primas, vacaciones u otras). De esta renta se descuentan tres cosas: cotización para salud, para pensión y pago de impuestos. Este último pago tiene varias funciones, acreditar el derecho a reclamar del Estado, generar conciencia ciudadana, generar el derecho al reclamo por lo estatal, igualdad y visibilizar al ciudadano ante el Estado.

Pero esta Renta Básica Condicionada y hacia la Igualdad (RBCI) supone obligaciones: sostener al Estado e interesarse por el Estado (votar por ejemplo); tener un máximo de hijos; tener los hijos estudiando y vacunados, estar inscritos en planes de empleo y/o estudio; no poder deambular por las calles u ocupando el espacio público; imposible ser contraventor de la Constitución y las leyes.

Como se parecía, esto genera igualdad. Esto tiene de verdad un total componente social pues supone un mayor deber social en la medida a que la Renta Básica Condicionada y hacia la Igualdad (RBCI) se recibe gracias a los impuestos y contribuciones que otros sí han pagado y pagan; al beneficiario de la RBCI, el resto de la sociedad lo sostiene.

Ese sí es un camino decidido a cerrarle el paso a las causas de la pobreza, la corrupción y la desigualdad. Esto no es de derechas o izquierdas, tampoco de politiqueros; es de voluntad y sentido común.