Regresa la esperanza
Por: Néstor Pérez Gasca
Me regocija como demócrata algunos de los resultados acaecidos este fin de semana pasado, sin exagerar existieron resultados que pasaran a la historia en nuestra joven e histriónica Democracias, quedo claro que, a pesar de las viejas usanzas plagadas de artimañas, los ciudadanos reaccionaron sobre todo en las principales Capitales y Departamentos del País, quizás el mayor gesto de “revolución” electoral ha sido el de la elección de Candidatos que a pesar estar plagados por ese parasitismo votante, podrían mantener al menos someramente cierta independencia frente a antiguos caciquismos.
Lo anterior teniendo en cuenta que el poder político desafortunadamente puede causar en la sique de los individuos, la famosa megalomanía, luego, el riesgo que se corre, es que se vuelvan a las ya conocidas y deploradas prácticas de corrupción, cambiando únicamente los sujetos, pero la conducta persistiría.
Por el bien de los Colombianos espero no tener razón alguna, en las líneas antes mencionadas, por el contrario auguro, que quienes nos representen tengan en mayor jerarquía el deseo de poder ayudar a sus representados, y rechazaren la seductora idea de gobernar para sus propios intereses, valga aclarar que me refiero a esos intereses pedestres, ramplones y prosaicos, pues es evidente que quien ostenta el poder sienta cierta vanidad egolátrica por haber sido escogido entre tantos, por lo anterior los elegidos requieren mucho dominio de sí mismos.
