jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-11-25 03:50

Reforma a la Justicia

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | noviembre 25 de 2017

Con ocasión del destape de varias de las conductas reprochables individuales de algunos magistrados de altas cortes, de jueces y fiscales, la mayoría de ellos sobre asuntos penales, se ha venido poniendo en tela de juicio el papel del Derecho y de los órganos judiciales en Colombia.

Aunque insistimos en el asco que genera saber que algunos de quienes imparten justicia se corrompen, salimos a defender la función del Derecho y la Justicia en toda sociedad. De hecho, empezaremos por decir que es la rama del Poder Público más importante. Sin duda. Y lo es porque las otras dos: la ejecutiva y la legislativa, están también sometidas a la ley (todas las normas) y al juzgamiento en caso de su infracción (justicia). Y este esquema es el origen del Estado Liberal y del sistema democrático.

Pero es injusto que ahora se reproche el papel de la ciencia jurídica (estudio sistémico de la sociedad y sus conflictos) y de la necesidad de juzgar a quien infrinja las normas por destapar unos casos de corrupción; porque hace rato se venían dando y porque se dan en todas las esferas de nuestra sociedad.

¿Qué debe hacerse? Hay varias medidas en las que coincidimos quienes desde la academia y con experiencia estudiamos al Derecho y su aplicación. 

Para magistrados de altas cortes, debe eliminarse toda potestad para elegir funcionarios, y la de nombrar, salvo hasta 2 de los asistentes o asesores. Eso incluye a los magistrados auxiliares, que deben ser nombrados por el resto de los magistrados sin injerencia del que va prestar su servicio. Por cierto, los magistrados auxiliares no podrán ser magistrados en propiedad sino luego de mínimo cuatro años luego de fungir como tales. 

La edad mínima para ser magistrado no debe ser inferior a 55 o 60 años. Y deben extremarse los requisitos de experiencia. Entre ellos debe estar haber ejercido la profesión al menos 20 años y debe expresarse que dentro de ellos no cabe haber sido congresista. Así se garantiza que con 8 años de magistratura prácticamente se garantiza la pensión pues deben ir acompañados estos requisitos con la prohibición de ejercer la profesión por un mínimo de tres años después de la dejación del cargo.

Como ocupar el cargo de magistrado debe ser el de mayor exigencia, similares condiciones deben presentar quienes aspiren a magistrados de tribunales superiores. Empezando porque sólo se pueda aspirar a tribunales de otros distritos judiciales a los del nacimiento  o donde se haya vivido los últimos 5 años.

Los cambios para ocupar estos cargos deben ser en serio y definitivos. En todo caso hay que reformar la Justicia colombiana.


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