Referendo populista
Bastó que se diera a conocer la ponencia del magistrado de la Corte Constitucional, Alejandro Linares sobre el aborto, para que la caverna política derechista representada en el senador Álvaro Uribe, saliera a proponer a modo de chantaje e intimidación al máximo tribunal constitucional, la convocatoria de un referendo para satisfacer la galería ultramontana y religiosa: “Debemos prepararnos para un referendo contra la laxitud en el aborto, en que queda el respeto a la vida”. Vivir para ver, cuando la propuesta populista proviene de quien tiene tantos cuestionamientos, precisamente por el irrespeto a la vida con la invocación de la política del todo vale, al punto de considerar a algunos como buenos muertos.
Y es que no cabe duda que la amenaza de convocatoria de un referendo con este propósito por parte de Uribe, no deja de ser un globo distractor a lo que nos tiene acostumbrados la clase política frente a los graves problemas nacionales que ha sido incapaz de resolver y a la incompetencia de un gobierno como el de Duque que no tiene norte, sabedora de que la gente se distrae de sus verdaderos problemas con pan y circo; y además, de indebido constreñimiento populista para pretender quebrar la institucionalidad y la independencia de la Corte Constitucional como máxima instancia en la protección de los derechos fundamentales, la cual nadie puede interferir, ni el llamado pueblo, so pena de violentar la misma Constitución.
Ya el mismo subpresidente Duque declarándose “provida” en el tema del aborto, como cabeza del Ejecutivo dio pésimo ejemplo en este país de “promuertos” por causas políticas y sociales y “bestiario de la guerra”, como lo escribiera el columnista Ricardo Silva Romero en El Tiempo, de interferencia y presión indebida a la autonomía de la Corte, al afirmar que la eliminación de los obstáculos para que las mujeres accedan al aborto -que constituyen un gravísimo problema de salud pública que atenta contra sus derechos-, serían lesivos de la sociedad colombiana, haciendo coro indebido a la propuesta pérfida, populista e inconstitucional de Uribe de convocar un referendo, cuando además se sabe que con la penalización se seguirá practicando masivamente el aborto con grave riesgo para la salud de las mujeres.
Y es que además la posición del Legislativo de tratar de interferir las decisiones autónomas de la justicia en temas como el aborto, no deja de ser un ejercicio cínico por el incumplimiento de sus deberes por temor al fanatismo religioso electoral, ya que que la Corte Constitucional ha tenido que fijar posiciones sobre el tema con mérito de cosa juzgada, precisamente porque el Congreso se ha negado a hacerlo, pese a que lo ha exhortado varias veces, así como en otros temas sensibles como la eutanasia, la dosis mínima, el matrimonio gay y la protesta social.
Que no venga la caverna política derechista a chantajear a la institucionalidad para conculcar derechos convocando de mala fe referendos invocando el respeto a la vida, que nunca ha respetado incitando a la violencia y la mortandad en este país de todas las violencias por razones de fanatismo político y religioso.
