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Opinión/ Creado el: 2018-04-03 12:25 - Última actualización: 2018-04-03 12:25

Recuperación lenta

Escrito por: Editorial | abril 03 de 2018

Después que sucede un desastre natural de grandes proporciones, que provoca la afectación de centenares de familias y ocasiona daños colaterales y que afectan la infraestructura productiva de la región, como el hecho catastrófico que padecieron en Mocoa el año anterior, se empieza a generar uno de los más nobles sentimientos que se despierta en el ser humano, como es la solidaridad hacia sus semejantes cuando están sufriendo dificultades sociales, económicas, ambientales y de infraestructura. Inmediatamente se despiertan en todas las organizaciones públicas y privadas, los deseos de apoyar y contribuir con la atención, rehabilitación y recuperación del dinamismo social que se mantenía antes de la tragedia. Éste, es el reflejo innato que emana de lo más profundo de los corazones solidarios, de las personas que habitamos este planeta.

La capital del departamento del Putumayo es una ciudad ubicada en sur del país, que tiene 43.000 habitantes, y que fueron sorprendidos por las avalanchas de los ríos Mocoa, Sancoyaco y Mulato, los cuales se desbordaron, producto de las intensas lluvias que se presentaron a finales del mes de marzo del año anterior. Fueron arrasados 17 barrios, destruyendo la infraestructura productiva y vial, arrasando las viviendas y vehículos que encontraron a su paso. Por esta razón, el gobierno nacional recibió más de 35 mil millones de pesos en ayudas por parte de gobiernos extranjeros y de organizaciones no gubernamentales.

Transcurrido un año de la esta gran tragedia, no se vislumbra una recuperación de la dinámica productiva en la región. De acuerdo con el análisis que han realizado algunos medios de comunicación, se nota la negligencia administrativa del gobierno nacional para subsanar en parte los grandes daños materiales que provocó la avalancha. Consideramos que el aniversario de un desastre natural que cobró la vida de 335 personas, la desaparición de 53 y afectó a otras 22.000 es la oportunidad para hacer un corte de cuentas de las labores de reconstrucción, así como de lo que se ha hecho en materia de prevención. Así el gobierno nacional en cabeza del presidente Juan Manuel Santos haya entregado las primeras 100 viviendas a familias damnificadas, la lectura inicial que se genera a la luz de las metas formuladas en un comienzo, puede abrir las puertas al pesimismo. El gobierno ha expresado, que se han invertido 1,2 billones de pesos en proyectos sociales, económicos, institucionales, entre otros. Es verdad que mucho de lo anunciado hace un año aún no se concreta. Se aspira a recuperar el sueño perdido de los mocoanos, que aspiran nuevamente con la consolidación de la dinámica hogareña, que, en otrora, tenían antes del desastre.


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