RECUPERACIÓN ECONÓMICA
Mientras persistan las actuales condiciones crecientes de contagios por la Covid-19, en nuestro territorio nacional, muy difícil será encontrar el anhelado sendero de recuperación económica que tiene semiparalizada a toda la dinámica productiva del país. Los indicadores económicos reflejan la profunda crisis en que se encuentran más del 90% de las actividades económicas en Colombia. A partir de mañana, luego de más de cinco meses de aislamiento por una de las cuarentenas más largas del mundo, el país entra a un periodo de aislamiento selectivo. El costo económico es enorme y, aunque el reinicio genera esperanza, la reactivación no llegará tan pronto como muchos esperan.
Muchos expertos consideran que la crisis económica superará un lustro. Mañana a pesar del riesgo sanitario que ello implica, los agentes económicos empezarán a salir a la superficie un poco aturdidos, pero con muchas expectativas para la sociedad colombiana, que espera una pronta reactivación. Empezaremos una nueva fase de apertura.
Por un lado, la propagación exponencial de la Covid-19 en todo el territorio nacional, está generando una preocupante incertidumbre en las finanzas públicas a nivel nacional, regional y en todos los municipios del país. Los gastos inesperados que se han suscitados para atender la pandemia han desbordado las expectativas fiscales que se tenían previsto desde el año anterior para el presente año. Actualmente el escenario fiscal obliga al gobierno nacional para estructurar de una manera responsable e inteligente un gasto inteligente.
Pero no hay derecho que se esté pensando en una modificación de la estructura tributaria del país. Sorprendida se encuentra la sociedad colombiana, por la intencionalidad del equipo económico del alto gobierno, de presentar una reforma tributaria estructural, una vez se supere la pandemia de la Covid-19 en el país. Absurda iniciativa. En medio de la más profunda crisis social y económica en que se encuentra sumido el país, hablar de una modificación de la estructura tributaria del país, es inadecuado e inoportuno el anuncio del gobierno nacional. El palo no está para hacer chucharas.
Pero meterles la mano a los bolsillos de los colombianos es iniciativa de marcianos. Es vivir en otro planeta, alejado de las verdaderas realidades que vive el país. Totalmente desubicados se encuentran los integrantes del equipo económico del alto gobierno. Es el único país del mundo que está pretendiendo adoptar una medida alcabalera como ésta. Es un esperpento de iniciativa. Igualmente prestarle a Avianca 340 millones de dólares de los recursos de las pensiones, es otra medida desacertada del gobierno nacional. En vez de meterle la mano al bolsillo al ciudadano, miremos cómo fortalecemos la demanda interna. Vale la pena que el gobierno nacional explore otras iniciativas de política económica, para volver a recuperar el sendero de crecimiento.