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Opinión/ Creado el: 2018-10-31 01:54

Rectificación a una felonia

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 31 de 2018

Por: Yesid Ramírez Bastidas

En la edición de ese periódico del pasado sábado 15 de septiembre, el columnista Luis Humberto Tovar Trujillo en su artículo Unos Tristes Recuerdos agrede por nueva ocasión  mis derechos fundamentales al honor ,la honra y al buen nombre derivados del valor –principio dignidad humana  (sentencia  C-442 de 2001), rectificándolo que cuando el instrumentalizado DAS , en connivencia con algunos periodistas cooptados, de manera ilícita me levantaron algunos cargos, solicite públicamente al juez competente que abriera la investigación correspondiente , y con providencia del 14 de diciembre de 2009 se archivó el asunto .

Por esos delitos fue sentenciada su Directora María del Pilar Hurtado, suerte judicial similar a la de casi veinte ejecutores de las órdenes superiores, previa contrición porque “no existió razón legal ni motivo de inteligencia alguno para que contra la Corte Suprema de Justicia se adelantaran las investigaciones y seguimientos que se llevaron a cabo…El objeto de esas investigaciones era desacreditar esta alta Corte. La investigación se centró principalmente en el entonces presidente de la corte, Magistrado Yesid Ramírez Bastidas… lamento todo lo sucedido y pido perdón por ello”, según confesión del Director de Contrainteligencia del organismo, Jorge Alberto Lagos León. El tribunal superior de Bogotá acaba de condenar por lo mismo al jefe de la UIAF, Mario Aranguren. Y la jurisdicción contenciosa condeno a la Nación a pagarme perjuicios por la persecución y los daños ocasionados, saldándose judicialmente el asunto varias veces a mi favor.

La verdadera razón del refrito es vengar las condenas judiciales proferidas contra el exconcejal de Neiva Efraín Tovar Trujillo y 61 parapolíticos. Los homenajes se los rinden oficiosamente las comunidades y las instituciones a los hombres  de verdadera valía. Y es falso que yo esté malo de la mente por tratar que la Administración  de Justicia, que a ratos cojea pero casi siempre llega con saldos de tristes recuerdos, penalice estas manifestaciones groseras de sicariato moral, para las cuales – además – éticamente no se puede seguir utilizando un periódico de la tradición y la importancia del Diario del Huila, como reviró indignado al día siguiente del atropello el Maestro del Periodismo Aníbal Charry González, y lo solicito expresamente.


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