Rechacemos la extorsión
Uno de los delitos más consistentes en obligar a través de violencia y amenazas a las personas de bien, es la extorsión. Los delincuentes utilizan estos procedimientos obligando a sus víctimas a tolerar u omitir un acto en contra de su voluntad, con la intención de generar provecho ilícito o beneficio económico para si o para un tercero. En nuestro departamento se está incrementando esta clase de hechos, que están afectando el bienestar de las familias de bien. Lo practican los presos desde los diferentes centros penitenciarios del país, con la anuencia de los guardias del Inpec, que son los que dejan entrar los dispositivos. Es inaudito que con las últimas tecnologías que existen en el mundo moderno, el gobierno nacional no tome la determinación de neutralizar el espectro electromagnético alrededor de las cárceles del país, para evitar la salida de las llamadas.
Hoy en día, la extorsión, o mejor, las modalidades de extorsión han encontrado en el Internet y el WhatsApp una fuente importante de víctimas, pues a través de estos dos canales, cualquiera puede caer. Los mensajes que son enviados por esta plataforma suelen tener un lenguaje agresivo e intimidatorio. Advierten que no deben bloquear o eliminar ese usuario o de lo contrario les harán daño a los familiares. De acuerdo con informes de inteligencia militar, detrás de estos hechos estaría las disidencias de las Farc, que a su vez, subcontrata a la delincuencia común para realizar extorsiones.
La autoridad, entonces, deben redoblar esfuerzos para perseguir a estos criminales sin contemplaciones. Además, la ciudadanía juega un papel fundamental contra este tipo de delitos. El llamado a los empresarios y a la población es a que no cedan ante las intimidaciones y denuncien, pues la extorsión es uno de los delitos con mayores subregistros.
No podemos dejarnos amedrentar por los criminales ni permitir que el país vuelva a caer en una espiral de miedo y violencia, sobre todo ahora que atravesamos un delicado período de transición con la implementación del Acuerdo de Paz. Es crucial evitar a toda costa el recrudecimiento de diversas manifestaciones violentas que amenazan, no solo aquellas zonas históricamente afectadas por la presencia de grupos armados ilegales, sino que también están extendiendo sus tentáculos al resto del país.
Hay que apoyar la estrategia que está impulsando la Policía Nacional con el fin de contrarrestar la extorsión en el departamento del Huila. “Yo no pago, yo denuncio”.
