Que no callen los cantores
Por: María del Carmen Jiménez
“Si se calla el cantor calla la vida, porque la vida misma es como un canto….debe el canto ser luz sobre los campos ,iluminando siempre a los de abajo. Que no calle el cantor, porque el silencio cobarde apaña la maldad que oprime. No saben los cantores de agachadas. No callarán jamás de frente al crimen”.
Esta maravillosa composición de Horacio Guaraní, viene como anillo al dedo en este momento histórico que vivimos.
Estamos en un mundo que propone una realidad única, que niega la alteridad, que da cabida como lo plantea Zygmunt Bauman a “ la maldad líquida que tiene la asombrosa capacidad de adoptar disfraces muy eficaces y de reclutar toda clase de inquietudes y deseos humanos para ponerlos a su servicio valiéndose de pretextos falsos”, que tilda de lunáticos , bandidos , castrochavistas a quienes creen y proponen nuevas alternativas.
Vivimos en Colombia donde pululan los asesinatos a líderes y lideresas sociales, donde aumenta el embarazo adolescente producto del abuso y la violencia sexual a menores de 18 años , (en el 2018, de las 22.309 mujeres violadas en el país , el 42.37% fueron menores de edad, según el informe Forensis de Medicina Legal) ; donde se perciben intentos de censura para acallar la voz de quienes a través del periodismo y la palabra cuestionan, denuncian , opinan y reflexionan sobre la realidad del país, como ha ocurrido con Daniel Coronel, María Jimena Duzán y muchos otros en nuestros territorios.
El reciente derecho de petición, dirigido a María Jimena Duzán por el ciudadano Guillermo Botero quien además funge como Ministro de Defensa, es el reflejo de la incomodidad del actual gobierno con los periodistas que en el ejercicio del derecho constitucional opinan y denuncian los desmanes, la corrupción de los funcionarios públicos, tal como lo plantea ella en su habitual columna de la Revista Semana. La libertad de expresión consagrada en el artículo 20 de la Carta magna se constituye en un derecho individual y colectivo , que está ligado con la libertad de opinar y de informar. Coartar la libertad de expresión es atentar contra la democracia.
Los medios y nuevas formas de comunicación juegan papel importante en las sociedades modernas, lamentablemente algunos gobiernos buscan la manera de controlar y someter a los ciudadanos, acudiendo a medidas represivas como la censura, o la manipulación de la información con el apoyo de algunos dueños de los medios. Pretenden evitar que se conozca a fondo la realidad de los problemas sociales y la búsqueda de las soluciones respectivas . Opinar es un derecho y respetar es un deber. La discrepancia es una fuente inagotable de enriquecimiento en sociedades democráticas. Por esta razón, bienvenido siempre el periodismo independiente y crítico.
Que jamás se silencien las voces de nuestros cantores y las que no escucharemos más porque partieron a la eternidad como la de Edgar Artunduaga, prevalezcan como legado.
