Protección a la base de datos
La modernidad le ha permitido a la humanidad tener la oportunidad de sistematizar toda la información personal, que es utilizada por las diferentes organizaciones públicas y privadas para diferentes objetivos. Recientemente las agencias de inteligencia de los Estados Unidos empezaron a a difundir las grabaciones y los textos de los WhatsApp de las conversaciones de los torcidos que han desarrollado algunos funcionarios, parlamentarios y magistrados de las Altas Cortes en Colombia. Todos conocemos que los norteamericanos son los diseñadores, creadores y ejecutores de toda la moderna infraestructura de comunicaciones que existe en el mundo. En sus bases de datos están consignados todas las conversaciones y mensajes de todos los negocios sucios que se han realizado durante las últimas décadas.
Analicemos los hechos que han ocurrido en los últimos años en todo el mundo, cuando se han presentado las denuncias del WikiLeaks, las interceptaciones y las grabaciones que se han venido difundiendo a través de los medios de comunicación a nivel nacional e internacional, sobre los más grandes escándalos de espionaje y de los aberrantes casos de corrupción, que, en el caso nuestro, han venido delatando a algunos servidores públicos de las diferentes esferas del Estado Colombiano. De acuerdo con la Superintendencia de Industria y Comercio, del universo total de las personas jurídicas que deben registrar sus datos en la entidad, ya lo han hecho el 73%. Todos somos usuarios de diversos servicios cuando solicitamos un servicio ante cualquier entidad estatal o privada, para lo cual le estamos entregando toda nuestra información personal para integrar dichas bases de datos. La legislación colombiana protege dicha información, pero desafortunadamente, en algunas ocasiones es infiltrada por delincuentes informáticos para cometer fechorías o para desarrollar publicidad. En la actualidad los hackers se dieron cuenta que atacar la información y la reputación de una empresa genera fructuosas ganancias monetarias, con lo cual se crearon mafias específicamente para desarrollar técnicas y ataques nuevos para obtener información personal, sensible o corporativa de instituciones de renombre, con fines de lucro.
Lo ocurrido recientemente en la Universidad Surcolombiana, donde algunos estudiantes han estado recibiendo mensajes para invitar a votar por determinados candidatos en las próximas justas electorales, quienes han expresado su inconformidad en las redes sociales por los constantes mensajes y llamadas de campañas electorales que han venido recibiendo. Por tal motivo es injusto que se estén acusando a las directivas de la primera Institución de Estudios Superiores del Surcolombiano, que sean los responsables de entregarle las bases de datos de los estamentos universitario para tal fin. Existe una fragilidad y una susceptibilidad para recibir estos mensajes, dadas las condiciones que se están presentando no solo en Colombia sino en todo el mundo por parte de estos criminales de la red que tienen la obsesión de atacar las bases de datos y que se convierten en uno de sus objetivos favoritos para adelantar estas tareas con fines ilegales.
