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Opinión/ Creado el: 2019-10-02 01:57

Propuestas que preocupan

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 02 de 2019

Jesús Andrés Vargas Gutiérrez

El Buscar alternativas para que futuras empresas surjan y generen más progreso y empleo en el país, muchas veces conlleva a hacer sacrificios. Aun así, se puede decir con toda franqueza,  que dichos sacrificios no pueden ir en un  detrimento sistemático de los derechos de los trabajadores.

Si en Colombia resulta difícil encontrar un empleo, pareciera que en un futuro, si llegase a cumplirse lo que el gremio de comerciantes FENALCO sugiere, resultaría también difícil encontrar un empleo digno.

Sus propuestas para generar “más trabajo” se sustentan en dos ideotas: Un salario por horas, y un salario mínimo diferenciado por regiones.

Frente a lo primero, se supone que del salario mínimo mensual se hace su división por 30 dias del mes y a su vez, en las ocho horas de trabajo máximo diario permitido en Colombia, lo que arrojaría la cuantiosa suma de tres mil quinientos pesos aproximadamente.  Muy primermundista dirían algunos, desconociendo que el valor de la hora en algunos países europeos y en Estados Unidos, supera los treinta y cinco mil pesos pagaderos al final de cada semana.

Esta propuesta del salario por horas, también deja más dudas que certezas en lo que respecta a las prestaciones sociales y el cubrimiento de la seguridad social, ya que dicha proposición sugiere inquietantemente que estas se paguen de manera proporcional a las horas trabajadas. Me pregunto ¿qué impacto podría tener, la materialización de esto en materia de prestación de servicios de salud?.

Con la implementación del pago por horas, dicen también estudiar la posibilidad de reevaluar los recargos nocturnos y dominicales.

La otra propuesta, esta es, la de generar un salario mínimo diferenciado por regiones bajo el pretexto de que así se da la posibilidad de la creación de más empresas, sobretodo en regiones con una escasa actividad industrial genera mas desconcierto.

¿Podrían ponerse a pensar en la calidad de vida de los trabajadores y en el sustento diario que llevan a la casa?.

Como si un habitante del Pacífico, no tuviera las mismas necesidades básicas de un bogotano o un huilense.

El componente humano claramente sobra en esta ecuación, y se nota a leguas cuando se pretende cancelar un salario inferior a un trabajador colombiano sólo porque vive en las regiones apartadas y no en las ajetreadas ciudades principales desconociendo así que en muchos casos el costo de vida de los habitantes de dichas regiones,  es mucho más alto, al tener que adquirir artículos de primera necesidad a un precio más elevado como consecuencia de los costos  adicionales de su transporte.

Si el salario hasta el momento se llama así, “mínimo”, es porque más bajo no se puede llegar.

Así las cosas uno no sabe si llorar, o llorar (así es, reír por ningún lado). Fenalco, aunque también agrupe a pequeños y medianos comerciantes, debe replantear su postura, no sea que algún día les toque vivir con el salario que ellos mismos propusieron, y ahí sí llegaran las lágrimas y la desesperación.