Prioridad: el personal de la salud
Dentro de la emergencia mundial que se está presentando por la propagación exponencial que está teniendo la pandemia del Covid-19, queremos destacar a todo el personal de la salud, que se encuentra en la primera línea de atención de las personas contagiadas por este virus. Se han convertido en héroes nacionales. No son políticos, ni cantantes, ni deportistas de alta competitividad, entre otros, que están acostumbrados a tener altos réditos económicos y reconocimientos granel por sus actuaciones. No. Son las personas que están salvando vidas. Son los seres humanos que han estado relegados a un segundo plano por parte del accionar gubernamental. Son los que presentan los más bajos salarios dentro del mercado laboral, junto con los maestros. Sus salarios equivalen aproximadamente a la décima parte de lo ganan los altos funcionarios del gobierno nacional y del parlamento colombiano.
Los principales actores que están frente a superar esta emergencia nos reflejan la profunda crisis en que se encuentra el Sistema Nacional de Salud. Esta pandemia la ha desvelado. No se puede seguir ocultando la verdadera realidad. Y para colmo, no cuentan con los mínimos elementos de bioseguridad para atender a los enfermos por este virus y otras enfermedades. A través de las redes sociales y los medios de comunicación, nos muestran el riesgo permanente en que se encuentran. No hay derecho a tanta desidia y negligencia gubernamental para corregir estas deficiencias.
Como prioridad, hay necesidad de proteger el sistema y la red hospitalaria del país. Se encuentra en serio riesgo de colapsar, si se mantienen las mismas tendencias de crecimiento de propagación del coronavirus. Hoy tenemos aproximadamente 1.800 hospitales públicos y privados, con una capacidad instalada de 90 mil camas, de las cuales el 10% son para cuidados intensivos y un 5% para cuidados intermedios, de acuerdo con las cifras suministradas por el Instituto Nacional de Salud.
Igualmente es indispensable que se mejoren las plantas de personal, a través de un mejoramiento salarial y de la dotación de todos los insumos de protección y de bioseguridad a todas las personas que están atendiendo directamente esta pandemia y otras enfermedades.
Se convierten en uno de los principales objetivos que tiene el gobierno nacional. No podemos permitir que sucedan muertes como las presentadas recientemente. El fallecimiento por Covig-19 de los médicos William Gutiérrez que prestaba sus servicios en el Hospital Militar y Carlos Fabián Nieto quien prestaba los servicios profesionales a la Clínica Universitaria Colombia de Bogotá. Esto no puede volver a suceder en nuestro país. Con ellos, la buena voluntad en estos tiempos no puede ser optativa, tiene que ser obligatoria.
