Principios y valores en época de Coronavirus
Por Coronel Johnny Hernando Bautista Beltrán
Comandante Novena Brigada
¡Fe en la Causa!
Y qué tal si quienes somos padres aprovechamos esta cuarentena obligatoria para reinventar la relación que tenemos con nuestros hijos? Y cuando hablo de esto no quiero caer en el típico cliché, solamente quiero llamar la atención de quienes tenemos ese privilegio que es una inmensa responsabilidad, no solo para con quienes trajimos al mundo, sino con Colombia, a la que deberíamos entregar en un futuro, unos ciudadanos éticos, humanistas, solidarios, con un alto sentido de los valores patrios y amor real por el país, con todo lo que ello implica.
Es común que las familias entreguen la responsabilidad de la formación y la educación de los menores a las instituciones educativas, desentendiéndose de esa que es una tarea colectiva en la que el papel protagónico como es natural, debe ser la de los padres, pasando como núcleo familiar a asumir un rol marginal en el proceso de construcción de los nuevos ciudadanos.
Es decir, en un sentido general, estamos como padres relegando nuestra responsabilidad, insisto natural, a los docentes quienes por mejores intenciones que puedan tener, en un aula de clases se deben hacer cargo de 30 o más estudiantes, lo cual a todas luces hace imposible que en los colegios se pueda hacer algo más que impartir unas limitadas enseñanzas académicas. La pregunta que subyace aquí es: ¿y en dónde queda la formación?, o mejor: ¿quiénes y en dónde se enseñan los principios y los valores?.
A veces creemos que hablar de principios y valores en estos tiempos es muestra de que ya somos viejos o que quizás hemos caído en una especie de obsolescencia cultural y que nuestros hijos, es decir esta nueva generación de centennials, vienen con un "chip" diferente, que hacen que vean y conciban el mundo de una manera distinta. Y seguramente en parte es así, es innegable que cada época necesariamente marca los rasgos de la personalidad y de la cosmovisión de quienes crecen y se forman a lo largo de ella, hay hitos históricos como las guerras mundiales, la guerra fría, la emergencia del internet, entre muchos otros, que han determinado la psicología conductual de nuestros antepasados y de nosotros mismos.
Seguramente esta pandemia, con el aislamiento social y el cambio de hábitos en nuestro comportamiento, marcará la generación que actualmente está en formación.
Como corolario de lo anterior que no es nada diferente al pensamiento del columnista, quien no es, ni pretende serlo, un psicólogo o un estudioso de la conducta humana, creo que, si quienes tenemos hijos aprovechamos positivamente este periodo para tratar de entregarles mensajes a través de nuestro ejemplo, de tolerancia, solidaridad, de unión como país y que además de eso les enseñamos que un Estado de derechos como el que queremos, se consigue mediante el ejercicio serio y riguroso de los deberes, seguramente podremos entregarle a Colombia, en el futuro próximo, unos ciudadanos que no vean en la violencia ni en el sectarismo, un lenguaje legítimo de expresión, esa será la verdadera paz, cimentada en principios y valores que nos cohesionen como país.
