Opinión/ Creado el: 2020-05-25 01:17
Primeros en cerrar, últimos en abrir
Hemos afirmado en estas líneas editoriales, que la propagación exponencial de la pandemia del Covid19, tiene paralizada gran parte de la dinámica productiva del departamento y que su capital que ayer tuvo un cumpleaños atípico está soportando la más grande crisis social y económica que se tenga historia en la vida de los neivanos.
El aislamiento preventivo obligatorio decretado por el gobierno nacional está generando una preocupación mayúscula entre los propietarios de las discotecas, bares, restaurantes y demás sitios de diversión. Actualmente están soportando cuantiosas pérdidas por el cierre de sus negocios.
Es natural el desespero de este sector. Cada vez que pasan los días de parálisis, se agrava más la problemática para sus propietarios y para el personal contratado que se desempeña en estas labores. La presión para que el Gobierno Nacional permita abrir de manera responsable, previo el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad están sobre la mesa del gobierno nacional, para que sean autorizados. Se busca que la apertura sea gradual y coordinada con las autoridades sanitarias.
Todos sabemos que todos los negocios deben reinventarse ante la situación que está viviendo la sociedad mundial, por el coronavirus. Por este motivo, no es descabellada la iniciativa que ha planteado el alcalde de Neiva, Gorky Muñoz Calderón para la apertura de manera gradual de estos establecimientos.
Hay que reconocerle al primer mandatario de los neivanos, la sana intencionalidad para que empiece a generar una dinámica económica alrededor de este renglón de la economía local. Aunque ha sido muy controvertida esta propuesta gubernamental, vale la pena que se estructuren estrategias para viabilizar su apertura, aprovechando la cuarta apertura gradual que el gobierno tiene previsto decretar a partir del 1 de junio.
Iguales iniciativas están planteando los alcaldes de Cali, Medellín y otras ciudades del país, siempre y cuando se cumplan con todos los protocolos de bioseguridad establecidos por las autoridades sanitarias, máxime ahora que el pico de la pandemia parece llegar a su punto más alto. Es una prueba de fuego. Lo que sí es claro, se necesita de la responsabilidad para que el ciudadano asuma comportamientos sanos y respetuosos de las medidas implementadas.
En efecto, la naturaleza de su actividad los hace foco propicio para la propagación del Covid-19 y es por ello el malestar y preocupación de la comunidad que se ha manifestado en contra de su apertura, y de ahí que haya sido uno de los primeros sectores en sufrir las consecuencias de la restricción.
Sin embargo, ahora que se abre gradualmente la economía, esta actividad generadora de empleo, puede desarrollarse de manera responsable y con el previo compromiso de sus propietarios para exigir el cumplimiento de las estrictas medidas bioseguridad.
Tienen un doble desafío de cumplir con la salud y por otro lado, recuperar en parte la economía de esta ciudad.
El aislamiento preventivo obligatorio decretado por el gobierno nacional está generando una preocupación mayúscula entre los propietarios de las discotecas, bares, restaurantes y demás sitios de diversión. Actualmente están soportando cuantiosas pérdidas por el cierre de sus negocios.
Es natural el desespero de este sector. Cada vez que pasan los días de parálisis, se agrava más la problemática para sus propietarios y para el personal contratado que se desempeña en estas labores. La presión para que el Gobierno Nacional permita abrir de manera responsable, previo el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad están sobre la mesa del gobierno nacional, para que sean autorizados. Se busca que la apertura sea gradual y coordinada con las autoridades sanitarias.
Todos sabemos que todos los negocios deben reinventarse ante la situación que está viviendo la sociedad mundial, por el coronavirus. Por este motivo, no es descabellada la iniciativa que ha planteado el alcalde de Neiva, Gorky Muñoz Calderón para la apertura de manera gradual de estos establecimientos.
Hay que reconocerle al primer mandatario de los neivanos, la sana intencionalidad para que empiece a generar una dinámica económica alrededor de este renglón de la economía local. Aunque ha sido muy controvertida esta propuesta gubernamental, vale la pena que se estructuren estrategias para viabilizar su apertura, aprovechando la cuarta apertura gradual que el gobierno tiene previsto decretar a partir del 1 de junio.
Iguales iniciativas están planteando los alcaldes de Cali, Medellín y otras ciudades del país, siempre y cuando se cumplan con todos los protocolos de bioseguridad establecidos por las autoridades sanitarias, máxime ahora que el pico de la pandemia parece llegar a su punto más alto. Es una prueba de fuego. Lo que sí es claro, se necesita de la responsabilidad para que el ciudadano asuma comportamientos sanos y respetuosos de las medidas implementadas.
En efecto, la naturaleza de su actividad los hace foco propicio para la propagación del Covid-19 y es por ello el malestar y preocupación de la comunidad que se ha manifestado en contra de su apertura, y de ahí que haya sido uno de los primeros sectores en sufrir las consecuencias de la restricción.
Sin embargo, ahora que se abre gradualmente la economía, esta actividad generadora de empleo, puede desarrollarse de manera responsable y con el previo compromiso de sus propietarios para exigir el cumplimiento de las estrictas medidas bioseguridad.
Tienen un doble desafío de cumplir con la salud y por otro lado, recuperar en parte la economía de esta ciudad.
