martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-02-12 01:02

Primero el chisme, después el desarrollo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 12 de 2019

Por: Néstor Pérez Gasca

Yuval Harari, el gurú moderno de la historia, nos recordó en ‘Sapiens’ que el lenguaje le sirvió al humano, ante todo, a para el chismorreo.

Este presupuesto teórico nunca se había manifestado de una manera más clara en los neivanos. Sobre todo, por lo que paso a contar.

El miércoles de la semana anterior, un monumental trancón en las redes sociales de Neiva se registró con ocasión de una fotografía donde aparecía el Personero de Neiva, semidesnudo, frente a un espejo.

Algunos ciudadanos, no les bastó con ver la fotografía, sino que la publicaron.  Todo tipo de comentarios oprobiosos salieron a relucir. Todo lo malo de una sociedad, carente de pudor quedó en evidencia.

¿Qué ganaron? ¿Contribuyeron al mejoramiento de la institucionalidad de la Personería? ¿Coadyuvaron al desarrollo de la ciudad con la publicación de esa foto?

Es lamentable, pero cuando se trata de presentar denuncias serias contra la institucionalidad entonces calla. Cuando la administración pública la defraudan, la ciudadanía calla, porque es más apetitoso el chisme.

Por ejemplo, ¿la ciudadanía ha estado vigilante ante el desarrollo de la obra del Estadio? ¿Saben qué ha pasado con el restaurante escolar de la ciudad? ¿Le parece bien la destrucción de humedales? ¿La contaminación del río de Oro o Las Ceibas? ¿Están de acuerdo con el endeudamiento por $30.000 millones para comprar bombillas? Estoy casi seguro que esto no hace parte de la agenda de los chismosos.

Ahora bien, si no están de acuerdo con las acciones del Personero, denúncielo, investíguenlo, pero con altura, con argumentos, con pruebas.

La especulación es propia de una ciudad inculta, que todo lo sustenta en las oídas, en el destructivo y apetitoso chisme.

Ojalá este tipo de conducta pronto se eliminen del imaginario de ciertos ciudadanos, que en el fondo buscan destruir y no construir.

Tal vez no veamos estas bajezas en la contienda política que se aproxima, de pronto los ciudadanos hayan madurado. A veces guardo esa esperanza y eso me reconforma, pero luego cuando recuerdo la campaña de hace cuatro años, donde salieron a relucir asuntos personales de los candidatos, me siento pusilánime, y por qué no decirlo, frustrado como ciudadano.

Adenda: Atentos, profesores: En la sentencia (T-490/2018) la Corte Constitucional concluyó que la información consignada en el observador del estudiante no vulneraba los derechos a la honra y al bueno nombre. Profes, les recomiendo su lectura.


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