Primera vuelta electoral
Este domingo el calendario electoral determina la oportunidad democrática de renovar el Congreso, hecho que constituye, inusualmente; la primera vuelta de la elección presidencial, por la expectativa generada ante las Consultas Interpartidistas donde intervienen quienes lideran los primeros lugares en los sondeos de opinión.
Me refiero en particular a Duque y Petro, aunque también Vargas Lleras, Fajardo y De la Calle, tienen sus propias apuestas con sus listas de Senado y Cámara; pues de los resultados electorales del domingo; se definirán con mayor claridad las reales posibilidades de cada uno y de las eventuales coaliciones que se formarán para la primera vuelta en mayo, las cuales, a su vez, serán determinantes para obtener el paso a la segunda vuelta en junio.
Los pronósticos son tan variados como aparentemente impredecibles. Por una parte; en la coalición del CD con un importante sector no oficial del conservatismo y de movimientos cristianos que apoyaron el NO en el plebiscito, el favoritismo está por los lados de Duque; pues su partido CD tiene listas al Congreso que desde luego apoyan su aspiración, mientras que Marta Lucía y Ordóñez no cuentan con esa importante infraestructura electoral que apalanque sus respectivas aspiraciones.
Por los lados de Petro, se da por descontado que ganará ampliamente su postulación frente al exalcalde Caicedo. La expectativa gira entonces sobre el resultado de la votación conjunta que al ser confrontada con el de la Consulta Uribista, marcará una tendencia definitiva sobre la suerte de sus respectivos candidatos hacia la primera vuelta.
De otra parte, la suerte de Vargas Lleras, Fajardo y De la Calle, podría definirse con los resultados de sus listas de Congreso,pues tales resultados, confrontados con los de Petro y el CD, determinarán sus reales posibilidades individuales para competir en primera y segunda vuelta. Lo que se observa en éste escenario es que no alcanzarán cada uno las cifras suficientes para competir con Petro o Duque, en cuyo caso, se verían obligados a coaligarse de conformidad con sus posiciones ideológicas, es decir que, probablemente De la Calle se alinearía con Petro por su compromiso con la Paz de Santos; mientras que Fajardo quedaría en la disyuntiva de definirse a favor de uno u otro o de optar por el voto en blanco.
Con relación a Vargas Lleras, es claro que por sus reiterados anuncios en el sentido que aspira a obtener la mayor votación con sus listas, superando las del CD; en tal evento, la comparación se desplazaría con relación al resultado de la votación total de Duque-Ordóñez y Marta Lucía para establecer a quien le correspondería enarbolar la candidatura de la llamada “ derecha”, pues no ha ocultado tal identidad ideológica con la que desde luego aspira a confrontar a Petro como líder de la “ izquierda”.
Como se observa, existen muchas expectativas y situaciones por definir, circunstancia que hace de la elección del domingo una inusual primera vuelta.
Ahora bien, en el aspecto regional, persiste la incertidumbre acerca de la percepción de la alta abstención y/o del voto en blanco. No obstante, existe una importante franja de indecisos que podría revertir tal percepción a fin de que la participación no sea tan inferior a los niveles históricos del 42% del censo electoral.
En éste escenario, es clara la coyuntura para que los electores decidan el voto castigo a quienes aspiran a la reelección directa o en cuerpo ajeno, como es el caso de Esperanza Andrade; o que, por la abstención, se le abra el paso a las maquinarias clientelistas que con los recursos de la famosa “mermelada” logren obtener sus propósitos de atornillarse en sus curules por 4 años más.
P D. Con respeto por los ambles lectores me permito anunciar públicamente mi decisión democrática. Votaré para el Senado por HUGO TOVAR MARROQUÍN y para la Cámara por CD -ALVARO HERNAN PRADA ARTUNDUAGA.
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