Preocupante la oleada de suicidios
Es tarea inaplazable para nuestra sociedad atenuar las penosas cifras de suicidio que se están presentando en el país y, específicamente, en el departamento del Huila. Que un alto porcentaje de los colombianos hayan tenido intenciones de quitarse la vida antes de llegar a la mayoría de edad, tal vez explique algunos de los problemas que enfrenta el país en cabeza de los adultos. De ahí que, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, conmemorado el lunes anterior, no sobra insistir en que el país debe tomar en serio esta problemática, con políticas fuertes, metas claras, responsables definidos y un horizonte establecido para que la curva vergonzosa deje de crecer.
Es indispensable impulsar la eliminación del estigma y las descalificaciones que enfrentan quienes padecen trastornos psiquiátricos. Este accionar debe ser prioridad, no solo de la política sanitaria específica en este campo, sino de la comunidad en general, si se quiere avanzar de manera segura hacia el objetivo de atenuar este problema de salud.
En Colombia, durante 2018, se presentaron 28.615 casos de intento de suicidio (un promedio de 78 diarios), 10,9 por ciento más que en 2017. Las cifras oficiales, emanadas del Ministerio de Salud, señalan que el 73,5% de los casos se presenta en personas entre los 10 y los 29 años y el 63,4% en mujeres. El mayor número de suicidios en la última década en el país se dio en 2018, 125 más que en 2017 y 855 más que en 2008. El 82,34 por ciento de las víctimas son hombres y 43,36 por ciento del total de personas que sus edades oscilan entre los 20 y 39 años. La conducta suicida en el departamento fue consumada en mayor medida por los hombres con 66 y las mujeres con 9, para un total de 75 casos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 40 segundos una persona comete suicidio en el mundo. En Colombia diariamente se suicidan, en promedio, 7 personas. Hay que visibilizar esta problemática para que todos podamos hacerle frente. El suicidio se puede prevenir y en ello todos somos actores activos, acercándonos a nuestros familiares, amigos, compañeros y vecinos, para identificar si hay cambios en su vida o su comportamiento que sugiera algún comportamiento suicida, para manifestarles nuestro apoyo, si necesitan ayuda y guiarlos para que se acerquen a los profesionales, que los pueden ayudar directamente. Juntos podemos salvar vidas.
