lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-01 03:21

Preocupante decrecimiento económico

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 01 de 2019

De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), durante los últimos cuatro años, se presentó un decrecimiento del Producto Interno Bruto, reflejando una realidad socioeconómica preocupante que ha venido padeciendo la sociedad huilense en este cuatrienio. En la vigencia 2015, el indicador del PIB fue del -0,8%; en el 2016 fue de -1,2%; 2017 fue de -3,8%; y en 2018, correspondió un -0,7%. Con ello, el Huila, se convierte en el único departamento del país, que ha tenido un crecimiento económico negativo en este periodo.

Podemos inferir, que existen factores endógenos y exógenos que han afectado ostensiblemente la dinámica productiva de esta región. Existen algunos eventos que marcaron un alto impacto para que ocasionara este decrecimiento del PIB regional. La terminación de la construcción de la Central Hidroeléctrica del Quimbo, la disminución de los precios del petróleo, deterioro de la infraestructura vial, entre otras, generaron una gran destorcida en el consumo departamental, por la alta pérdida de empleos en el territorio huilense. Todo lo anterior deja en claro que la demanda interna es el factor determinante en el crecimiento de la economía.

Igualmente, la sociedad colombiana sigue presentando una profunda crisis social y económica que está afectando su bienestar, producto de la aplicación incoherente de los instrumentos de la política macroeconómica en el país. Las reiteradas reformas tributarias que se inventan los gobiernos de turno y que son aprobadas por conveniencia por parte del Congreso de la República, están preocupando seriamente a todos los gremios de la producción y a los consumidores, porque se está modificando periódicamente la estructura tributaria.

El alza sucesiva de los precios del petróleo, altas tasas de interés, dólar caro, corrupción administrativa, déficit fiscal, creciente deuda externa, protección a los conglomerados económicos del país, y no al sector productivo del país, constituyen algunos detonantes para que se permeen negativamente todas las actividades económicas del país.

El Huila no escapa a esta crisis. Entre los asuntos que requieren atención urgente se deben mencionar las dificultades del segmento edificador, que sigue sin levantar cabeza. Tanto la vivienda como los otros destinos (centros comerciales, oficinas o bodegas industriales, por ejemplo) se encuentran de capa caída.

No menos importante es el campanazo de alerta de los capítulos agropecuarios. De no ser por la pesca, el balance del campo habría sido negativo, pues ni la ganadería ni los cultivos permanentes y temporales han tenido un crecimiento sostenido. Es verdad que el fenómeno climático del Niño influyó en los números, pero resulta inquietante que otra vez las áreas rurales anden más lento, que el promedio nacional.