Porqué o Para que?

Por Frank Corredor
Encontrarse hoy día en la calle con diferentes teorías de lo que está pasando, es verdaderamente emocionante; algunas conforman un papel destacado en la literatura fantástica y hasta de ciencia ficción, necesarias para alimentar la mente humana, especialmente las que conforman esas “tribus urbanas” que hoy día son cada vez más notorias.
Que la reina de Inglaterra es la cabeza de los “reptilianos”! (Grupo de seres cuya que finalidad no sería otra que gobernar a la humanidad, haciéndose pasar por personas - especialmente políticos y celebrities - con el propósito de alimentarse desde la energía negativa. Angelina Jolie, Katy Perry, pero especialmente políticos como Barack Obama y Donald Trump, son varios de los nombres que se han barajado en relación a que, se trataría de reptilianosz).
Que Bill Gates se ha confabulado con los laboratorios del mundo para crear el coronavirus y poder tener un control sobre la humanidad y su natalidad, obligándonos a instalarnos un micro chip para seguirnos.
Que la Invermectina en gotas, la Acitronicina y otros medicamentos es una prevencion óptima para el coronavirus.
Que el CDS es la panacea al alcance de todos para combatir muchas enfermedades letales.
Que la producción masiva de ganado es la generadora de CO2 más grande del planeta. Que el cambio climático, los incendios de Australia, el deshielo del Ártico, etc, etc, etc.
Muchas teorías son apasionantes y algunas con excelentes fundamentos científicos, en algo que están llamando “Salud Prohibida” con uno de sus mayores expositores como lo es el Dr Andreas Ludwing Kalcker.
Sin tomar posición sobre ninguna de estas y otras teorías; lo que si puedo determinar en estos momentos, es que la tierra debía PARAR!.
En algún momento la naturaleza fue algo sagrado para la humanidad, y por eso era admirada, temida, respetada. Pero esa comunión se rompió. El hombre se volvió arrogante, se consideró el centro del universo y juzgó que la naturaleza era suya, que estaba ahí para su dominio y su explotación.
Así lo que escribe William Ospina en su libro PARAR EN SECO (escrito muchísimo antes de Pandemia) el cual reflexiona (no de manera esotérica ni adivina), sobre este proceso y rastrea sus huellas en las religiones, el arte, la filosofía, la ciencia, la historia, la literatura, y llega a la dramática conclusión de que es urgente un alto en el camino, pues lo que está en juego es la supervivencia del planeta y de la raza humana.
“La contaminación de los océanos, el aire insalubre de las ciudades, y las consecuencias apocalípticas que se derivan de éstas y otras circunstancias, son consecuencia de la soberbia del hombre”.
El planeta lo estaba pidiendo
La crisis de la tierra no es más que el reflejo de la crisis del hombre.
Entonces que va a pasar? Por qué pasó todo esto?, estamos viendo que muchas cosas cambiaron, será verdad que nosotros también lo vamos a hacer?, Cuantos tomaremos verdadera conciencia?.
Lastimosamente desde la ventana de internet veo las mismas chimeneas en las fábricas; lo que está pasando en SIBERIA no está teniendo la importancia que se merece, la desforestación del amazonas sigue su marcha, y cómo no, si le están pagando a los campesinos 5 millones por hectárea de desforestación de selva!.
Nada será igual, la vida nos habló, el mundo se esta transformado y nosotros debemos hacerlo también para no esperar a que aparezcan más dificultades y preguntarnos el porqué o para que paso esto?.
