Por Qué Una Denuncia Oportuna e Integral
Por el Coronel Nelson Quiñones Manchola
El pasado 23 de mayo dentro de un trabajo de articulación de esfuerzos entre actividades de inteligencia e investigación criminal por cerca de seis meses, logramos la desarticulación de un grupo de delincuencia común organizado dedicado al hurto de motocicletas en la ciudad de Neiva conocido como “Los Nando”. La operación que se realizó en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, permitió llevar a buen recaudo a los seis integrantes de esta organización, que recurrían a hurtar motocicletas en varias modalidades, a través de la intimidación con armas, así como mediante el halado aprovechando el descuido de los dueños sobre sus motocicletas.
Bajo una mirada más profunda, el caso de este grupo delincuencial nos demostró el modo en el que un actor pretendía institucionalizar una subcultura de la ilegalidad, que tenía como propósito engrosar sus finanzas ilícitas. Hablo de la cadena criminal que estaban instrumentalizando a partir del hurto de una motocicleta, donde posterior al hecho en mención contactaban a sus víctimas y les exigían una suma de dinero (entre $700.000 y $1.500.000), para dejar abandonado el automotor donde su dueño pudiera recuperarla. Las informaciones recopiladas nos dieron indicios de cincuenta motocicletas hurtadas en 2018 por estos delincuentes, significando una renta criminal que rodeaba los 10 millones de pesos mensuales para la organización.
Entonces, ¿Por qué la institucionalización de una subcultura de la ilegalidad?, la respuesta está en el obvio y natural deseo del ciudadano víctima por recuperar su propiedad. Algunos, recurren a interponer la denuncia atendiendo su deber con la legalidad; sin embargo, otros ciudadanos, quizás “mal asesorados” por individuos embadurnados por la mala costumbre del “atajo”, accedían a las exigencias económicas realizadas, sin ser conscientes que esta práctica fortalecía la cadena criminal de la que hablo.
Afortunadamente, aún son muchos más los ciudadanos que recurren a la denuncia como herramienta para que las autoridades actuemos, como se aprecia en la desarticulación de este grupo delincuencial y la recuperación de sesenta motos en hechos aislados durante 2018. Además, la denuncia ha sido uno de los principales insumos para las proyecciones operacionales que en los próximos días la Policía Metropolitana estará socializando a la comunidad. Añado en este acápite, que esta operación se suma a otras desarrolladas en la presente vigencia, que hacen parte de un plan de acción que se proyectó desde 2017 a partir del Análisis Integral de Seguridad Ciudadana -AISEC-.
El AISEC es un diagnóstico que se realizamos anualmente mediante mesas de trabajo integradas por los policías de los cuadrantes con mayor experiencia y liderazgo, investigadores y recolectores de las modalidades de Investigación Criminal y de Inteligencia respectivamente. Allí conformamos una mesa operacional que consiste en priorizar aquellas estructuras delincuenciales que propician los fenómenos locales, para finalmente construir la Matriz Operacional para la Reducción del Delito (MORED). Es por eso, que la desarticulación de “Los Nando” no es un caso fortuito o de oportunidad. Obedece a una planeación que resulta del conocimiento de los fenómenos urbanos de inseguridad desde todas sus aristas, que se nutre con la colaboración, informaciones y denuncias que nos aporta usted como ciudadano, para llegar a atacar integralmente las organizaciones delincuenciales y así impedir que generen inseguridad y prácticas que propician cultura de ilegalidad.-
