Por fin, un descanso
Aquí no se trata de montar una fiesta por las decisiones judiciales recientes que se han materializado, con motivo de la investigación del escándalo de corrupción más grande que se haya sucedido en el Departamento, y Neiva especialmente, por los muertos incluidos, competencia que se disputan con el de la Caja de Compensación Familiar del Huila, sin muertos conocidos, al menos por ahora; ojalá no sea así.
El show de la justicia espectáculo, no se dejó notar, al que ya nos tenían acostumbrados, y luego, como consecuencia de esas ligerezas, en el espectáculo de que hablara Mario Vargas Llosa, solo bastó, que muchos de los sectores regionales y nacionales, que incluye la amenaza de un plantón exigiendo decisiones, movieran a la administración de justicia, ante el reclamo a gritos de los ciudadanos, que veían pasar el agua por debajo del puente de la justicia, y no pasaba nada.
Pero ya con algunas decisiones adoptadas, y las que dicen vendrán luego, esperamos que se condenen a los responsables, no se masacre a quienes nada tienen que ver con este episodio, y en verdad, se haga justicia, de esa que tanto reclama la sociedad, hastiada de impunidad y de favorecimientos a la delincuencia.
Tuvo que pasar algo más de un año, para la adopción de decisiones, mientras deambulaban por la ciudad y el país, sin dar explicaciones a la justicia, solo en las redes sociales en forma esporádica, como pretendiendo ante el silencio judicial, legitimar estos escenarios, mientras tanto, una sociedad escandalizada y sometida a la vergüenza semanal, por las conductas de esta monstruosidad.
No se trata ahora de seguir montando espectáculos publicitarios sobre las decisiones judiciales involucrando a quienes nada tienen que ver con este asunto, sencillamente para llenar de papel las investigaciones, solo pedimos justicia de la buena, de esa que nos enseñaron que existía, y aún existe, pero que, por ser víctimas de instituciones fallidas de la constitución del 91, se dedicaron más a hacer política que a administrar justicia.
Solo pedimos garantías para los involucrados y que se les permita, demostrar su inocencia, pero que, en caso de no probarla, les caiga ejemplarmente el peso de la ley, como garantía de no repetición y de escarmiento para evitar futuras catástrofes sobre nuestra sociedad.
Debe convertirse en el inicio, en la cuota inicial, en la lucha contra la corrupción.
