Populismo vs República
Hace poco recibí la información sobre la intervención de la líder Guatemalteca Gloria Álvarez, ante dirigentes Iberoamericanos, en la cual hizo una dura crítica al populismo que amenaza con expandirse en nuestra región, desmantelando las Instituciones hasta destruirlas, para poder acomodarlas a los antojos de los diferentes líderes corruptos de Latinoamérica.
Sostiene que no solo debemos denunciar las atrocidades que el populismo está cometiendo contra nuestras instituciones, sino reconocer los pésimos sistemas gubernamentales, en nuestro caso, el desastroso gobierno de Santos, que llevan a la gente a la desesperación y a la búsqueda de un régimen populista. Pero advierte que la manera de enfrentar al populismo es la REPUBLICA, considerada desde la época de los filósofos Griegos Sócrates y Aristóteles, como la manera de garantizar los derechos fundamentales de nuestra vida, a través de la cual podemos ejercer nuestros proyectos; de nuestra libertad, que nos permite expresarnos, comerciar, trabajar, movilizarnos, acogernos a la ciencia y a las ideas de nuestras preferencias; la propiedad privada que es el cumulo de todas las cosas que podemos lograr desde que nacemos hasta que morimos.
Otros derechos como la salud, educación, vestimenta, que exigen las poblaciones y que requieren de la renuncia previa del derecho de propiedad de alguien más para ser otorgados, es donde han fallado los gobiernos que han creado un malestar que ha llevado a establecer regímenes totalitarios y populistas. Los gobiernos deben decir de donde van a obtener recursos para satisfacer las necesidades de la gente, de lo contrario, los líderes populistas seguirán presentándose como los únicos en dar respuestas y soluciones. Por eso la definición de populismo: “Atajo por el cual jugamos con las pasiones, ilusiones e ideales de la gente para prometer lo que es imposible, aprovechándose de su miseria, dejando por fuera, absolutamente, toda la razón y la lógica en la toma de decisiones; juega con la necesidad de los pueblos para imponer la dictadura”.
Complementa la definición anterior la líder mencionada, con esta acertada frase: “el populismo ama tanto a los pobres que los multiplica, porque lo que busca es la multiplicación de la miseria para seguir recibiendo un voto a cambio de algo material. El populismo anula la dignidad de las personas”.
La pérdida de la institucionalidad en Colombia ha llevado a la imperante corrupción hoy en día. Lo peor es la falta de un congreso donde se intercambien ideas, con lógica y razón, y no con la imposición del presidente a través de las ponencias de proyectos elaboradas sin ningún pudor en palacio. La Corte Constitucional sustituyó al congreso. Legisla a diario y no pasa nada. El derecho y la justicia han desaparecido casi por completo, un magistrado de la inmaculada Corte Suprema ha presentado seis incapacidades médicas para burlar su merecida sanción.
A VOTAR EL PROXIMO DOMINGO Y EN LAS PRESIDENCIALES POR QUIENES RESCATARAN LA REPUBLICA. ¿QUEDA CLARO?
