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Opinión/ Creado el: 2020-08-13 12:44

Pobres estudiantes…

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 13 de 2020

Juan Carlos Ramón Rueda

Estudiantes de la Universidad Antonio Nariño -UAN- instalaron por su cuenta un gran aviso que dice: “No nos quiten al mejor profesor” y reclaman el reintegro del docente Luis Montoya del programa de Arquitectura. El pasado 27 de julio, más de medio centenar de ellos, radicaron una carta y además un derecho de petición. A través de su representante María Paula Ramos Páez, manifiestan su inconformidad ante el Vicedecano Mauricio Muñoz Escalante: ¿Cómo es posible que el docente con mayor calificación sea sacado de su trabajo como profesor?, se preguntan y exigen ser tenidos en cuenta.

El Arquitecto Luis Alberto Montoya Casadiego es catedrático en la USCO (desde hace 15 años) y venia en la UAN (desde hace 4), egresado de la Piloto, especialista en Gerencia de Proyectos y magister en Paz, Desarrollo y Ciudadanía. La maestría le acercó a la sociología y a la antropología, un área que considera necesaria en la formación de un nuevo ciudadano, moderno, consciente de los retos del mundo actual. Es un hombre apasionado, que goza de respeto y admiración.

Indagando sobre el caso, me encontré esta posible explicación: Lorena Ossa es Arquitecta, esposa de Mauricio Muñoz, el Vicedecano de Arquitectura. Ella debió ceder su puesto en la UAN Neiva para que su esposo, pudiese ser trasladado desde Bogotá. El profesor Montoya, acucioso, sugirió a Lorena que dictara unas horas de cátedra en la Usco, pero por inconvenientes académicos se las retiraron. Molesto por esto, el Vicedecano le increpó por WhatsApp al profe Montoya, su mentor y le dijo que, así las cosas, él no tendría espacio en la UAN en el siguiente semestre. La cabeza del profe Montoya rodó y los estudiantes perdieron a su dilecto profesor.

No entendería porqué la UAN cae en el juego de la sesgada decisión del Vicedecano. Seguramente no habrá forma de comprobar que él es quien tomó la decisión final y la respuesta de la UAN al derecho de petición de los estudiantes deja entrever que el caso ya se cerró: “la autonomía universitaria prohíbe que terceros se entrometan en las decisiones internas”. ¿Acaso los estudiantes no son parte de la comunidad educativa? ¡Qué barbaridad! La Universidad es el centro de formación por excelencia del ser humano. Ahí, por el contrario, debería primar el criterio de escoger lo mejor. ¡La calidad debería prevalecer! No hay capital social, lo que hay es una sociedad distraída y ofuscada... Pobres estudiantes... pobre educación... pobre futuro...