Opinión/ Creado el: 2018-11-24 12:53
Planear los municipios
De conformidad con el Numeral 7 del Artículo 313 de la Constitución Política de Colombia, son los municipios los que tienen a su cargo la más importante tarea desde la óptica ambiental: reglamentar cómo se puede y en qué, el suelo de estas comprensiones territoriales.
Los municipios, su área rural, y más, su área urbana, deben planearse para garantizar su desarrollo sostenible. O sea, visualizarse para para las futuras generaciones.
Son las reglamentaciones sobre el uso de su suelo, que se adoptan mediante acuerdos de los concejos municipales, mal denominados por cierto Planes de Ordenamiento Territorial (POT), los esenciales e indispensables documentos descriptivos para la adecuada la planeación de las ciudades. Por eso hay que blindarlos de la mala y suicida (porque también los afecta) intención de los corruptos.
Los usos del suelo deben tener un examen y una formulación regional e integradora que permitan, entre muchas cosas, el crecimiento desordenado o sin infraestructura (vial, de servicios públicos, equipamiento para la salud o educación), el uso equivocado del suelo (ganadería donde no es apta, por ejemplo) y los efectos excesivos de la contaminación de todo tipo.omo Neiva y los demás municipios del Huila deben por estas calendas y en todo caso, próximamente, revisar sus POT, bien vale la pena atiendan un estudio de la Fundación Corona y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, acompañados con Planeación Nacional y el Dane, que concluyó que son cinco los objetivos generales que deben buscar estas reglamentaciones: 1) superar la desigualdad, la informalidad y la pobreza, que debe ser medida desde un punto de vista multidimensional; 2) una educación de calidad que garantice la inserción de los jóvenes en un entorno cada vez más competitivo; 3) crear indicadores más precisos para medir la calidad del aire, uso de energías e impacto en el cambio climático; 4) la protección ambiental y generación de espacio público, y 5) planes de seguridad que ayuden a generar espacios de convivencia.
Lo repetimos, es imperdonable que nuestros municipios no propendan por el desarrollo sostenible, por un futuro mejor; los actuales alcaldes son entonces los más importantes para el futuro¡ No les perdonemos errores! Nuestros municipios no deben apreciar su futuro desde la óptica egoísta de lo económico sino sobre cómo se diseñan para prever los conflictos que hoy tenemos: congestión, escaso espacio público e invadido, ruido, falta de vías y áreas verdes para aliviar el calor y el ambiente, servicios públicos más baratos, etc.
Planear el municipio, es planear el futuro. Y es uno prometedor si se planifica bien las ciudades especialmente.
Los municipios, su área rural, y más, su área urbana, deben planearse para garantizar su desarrollo sostenible. O sea, visualizarse para para las futuras generaciones.
Son las reglamentaciones sobre el uso de su suelo, que se adoptan mediante acuerdos de los concejos municipales, mal denominados por cierto Planes de Ordenamiento Territorial (POT), los esenciales e indispensables documentos descriptivos para la adecuada la planeación de las ciudades. Por eso hay que blindarlos de la mala y suicida (porque también los afecta) intención de los corruptos.
Los usos del suelo deben tener un examen y una formulación regional e integradora que permitan, entre muchas cosas, el crecimiento desordenado o sin infraestructura (vial, de servicios públicos, equipamiento para la salud o educación), el uso equivocado del suelo (ganadería donde no es apta, por ejemplo) y los efectos excesivos de la contaminación de todo tipo.omo Neiva y los demás municipios del Huila deben por estas calendas y en todo caso, próximamente, revisar sus POT, bien vale la pena atiendan un estudio de la Fundación Corona y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, acompañados con Planeación Nacional y el Dane, que concluyó que son cinco los objetivos generales que deben buscar estas reglamentaciones: 1) superar la desigualdad, la informalidad y la pobreza, que debe ser medida desde un punto de vista multidimensional; 2) una educación de calidad que garantice la inserción de los jóvenes en un entorno cada vez más competitivo; 3) crear indicadores más precisos para medir la calidad del aire, uso de energías e impacto en el cambio climático; 4) la protección ambiental y generación de espacio público, y 5) planes de seguridad que ayuden a generar espacios de convivencia.
Lo repetimos, es imperdonable que nuestros municipios no propendan por el desarrollo sostenible, por un futuro mejor; los actuales alcaldes son entonces los más importantes para el futuro¡ No les perdonemos errores! Nuestros municipios no deben apreciar su futuro desde la óptica egoísta de lo económico sino sobre cómo se diseñan para prever los conflictos que hoy tenemos: congestión, escaso espacio público e invadido, ruido, falta de vías y áreas verdes para aliviar el calor y el ambiente, servicios públicos más baratos, etc.
Planear el municipio, es planear el futuro. Y es uno prometedor si se planifica bien las ciudades especialmente.
