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Opinión/ Creado el: 2018-07-21 02:09 - Última actualización: 2018-07-21 02:10

Petroglifos sagrados de La Jagua

Escrito por: Amadeo González Triviño
 | julio 21 de 2018

Un recorrido por los zanjones de la Jagua, buscando la evidencia de la presencia de centros rituales indígenas, me sirvió para reencontrarme con una larga caminata de cerca de cinco horas en regiones aledañas al río Magdalena, que baña sus tierras y deambular por los zanjones donde se encuentran más de cuatrocientos pictogramas, que en su momento han sido considerados como parte del arte rupestre de nuestro territorio.

 

La exquisitez del paisaje no hubiera sido suficiente, si no hubiéramos contado con el acompañamiento del antropólogo egresado de la Universidad del Cauca Camilo Linares y de Rubén Trujillo, nuestro guía, y algunas mujeres de la región, que entusiasmadas por nuestro recorrido, nos acompañaron, y nos indicaron sobre la importancia de ésta muestra arqueológica y artística en la zona.

 

En la medida en la que fuimos avanzando por esa extensa geografía, pudimos entender que los vestigios de esta

obra de nuestros antepasados, tienen por referencia unos cuatro mil años, lo que nos indica que dos mil años antes de Cristo, fueron esculpidas sobre las rocas. Para averiguar la forma como se establece su edad, conocimos que los procedimientos utilizados para ello, es mediante la comparación, el estudio y la analogía con obras similares encontradas en otras regiones tanto de Colombia, como del mundo.

 

A su vez, hemos empezado a comprender y se desprende de dicha visita y hace parte de nuestro proceso de investigación, que las poblaciones indígenas no se encontraban asentadas en esta zona, hasta las diversas terrazas de lo que se conforma como el Parque Arqueológico de San Agustín, sino que por el contrario, todo este sector, hace parte de un territorio sagrado, dedicado a la adoración de los dioses, lugar de reflexión y de encantamiento, que llegaba a tener sus temporadas de movilización y que por consiguiente, esa es la razón para que no se haya establecido ni se haya podido deducir, que hubo población indígena habitando este sector.

 

La conformación y la estructura propia de dichas piezas, que se asimilan en determinado momento con un rescate por el agua y los elementos afines a ella, nos presentan rituales, figuras amorfas y otras que invocan a la serpiente, al mono, a las aves, y a la tortuga, entre otros, como dando permanencia y trascendencia a ciertos elementos de la naturaleza que terminan siendo parte del entorno y que nos motivan a luchar por la defensa de todo lo que es vital a

la vida humana, entre ellos. El principal, el agua.

 

Las rocas que siguen el rastro de secciones de dichas muestras, deberían encontrar por parte de las comunidades y algunas autoridades, todo un proceso de acompañamiento y rescate, para que mediante una comisión interdisciplinaria se pudiera buscar la forma de preservarlas, de analizarlas, de difundirlas y hacer de ellas, material de estudio y de comprensión de nuestra propia cultura. El abandono en el que se encuentra, propio de nuestras autoridades gubernamentales, nos permite hoy hacer un llamado, para que busquemos la manera de rescatar nuestros propios valores, de difundir y dar a entender, que los seres humanos somos una suma de culturas, que el legado de nuestros antepasados es muy valioso y vale la pena ponerle cuidado a lo que fue y lo que nos dejaron mediante tales obras rupestres, como dicen unos, petroglifos, como decimos nosotros, y que en ese proceso, como ya lo he sostenido, sean las comunidades las que empiecen por liderar su rescate y su defensa.

 

Gracias a Camilo Linares por sus explicaciones, gracias por ese estudio que has realizado sobre esta obra. Necesitamos dar a conocer sus experiencias y esperamos que el señor Gobernador nos acompañe en este proceso por rescatar y valorar esta herencia y se empeñe en seguir construyendo nuestra teoría antropológica de la región, sobre lo que consideramos era la fuente sagrada de comunicación con los dioses y de adoración, como lo fue dicho sector, en la Jagua, hasta San Agustín.


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