Petro, Cantinflas era serio
Por Luis Humberto Tovar Trujillo
Tenemos la pareja dispareja a competir por la primera magistratura de la Nacion. Mientras Duque, sigue demostrándole al país, mucha coherencia en su forma de pensar, en sus planteamientos, y en la lucha por encontrar la unidad de los colombianos, para recuperar el norte.
El otro, Petro, realmente uno no sabe si en definitiva lo que quiere es gobernar un circo, o volver un circo a Colombia, en fin, lleno de galimatías e incoherencias, como pretender invocar la memoria de Álvaro Gómez, a quien secuestraron y torturaron, acudiendo al expediente miserable de utilizarle ideológicamente, sin el menor atisbo de respeto, pero sí, dando muestras de una verdadera castración ideológica para sostenerse en las fallidas concepciones del socialismo enfermizo del siglo XXI.
Las cabriolas dadas recientemente por el fracasado exalcalde, sumándole, las maniobras delincuenciales practicadas para engañar al maestro Gaviria Diaz para tomarse por acostumbrado asalto, (Palacio de Justicia), hacen que no sea una persona confiable, para regir los destinos de una nación.
Con los resultados electorales obtenidos, con una diferencia escasa además frente a Fajardo, dan cuenta de su lánguida llegada a la segunda vuelta electoral, donde reina en este proceso el temor por esa inestabilidad ideológica y programática, y al más ramplón estilo chavista, modifica todo su esquema de propuestas del socialismo que defiende a muerte, y opta por prenderse de la rama salvadora del capitalismo, para captar despistados y perpetuarse en la presidencia, en la otrora eventualidad de llegar.
Toda una vergüenza, un payaso ignorante, porque los hay inteligentes, inestable, peligroso, además, incoherente, y en fin, desestabilizador de profesión para conseguir su fin último importándole un carajo los medios, en este caso la mentira, el disfraz de bueno que además de quedarle grande lo hace ver ridículo.
De los alinderamientos políticos recientes, podemos advertir que Santos pasará sin pena ni gloria por la presidencia, sale con nobel y por la puerta de atrás, se robó un partido y lo acabó, se robo un programa para llegar a la presidencia y lo perdió, se robó una bonanza petrolera, acabo con las ramas del poder público, se robó unas elecciones al mero estilo de Venezuela, regaló el país al narcoterrorismo, se inventó la paz como sinónimo de corrupción, en fin un desastre.
Coincidente que los grandes defensores de su paz ahora son los aliados de Duque, líder del NO. Petro, Cantinflas era serio en sus mensajes.
