jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-02-20 03:33

Peticiones cafeteras

Escrito por: Editorial | febrero 20 de 2020

Hay que reconocer la tarea de la Duma Departamental donde algunos diputados han logrado desarrollar una importante labor desde que se iniciaron las sesiones durante el presente año, tendientes a defender los intereses de los sectores económicos más vulnerables que presenta el territorio huilense. Tal es el debate promovido por el Honorable Diputado Armando Acuña Molina, quien se ha convertido en el principal defensor del sector cafetero, para lo cual promovió un debate con la participación de todos los actores institucionales y de los campesinos, donde tuvieron la oportunidad de analizar la profunda crisis que está atravesando este importante renglón de la economía regional. 

A su vez, el gremio cafetero, dio a conocer un informe de la estructura y prospectiva de la caficultura a los integrantes de la Asamblea Departamental, con el fin de llamar la atención para que el ejecutivo incorpore esta estrategia, para fortalecerla en el Plan Departamental de Desarrollo “Huila Crece 2020-2023”. Igualmente solicitaron al gobierno nacional y a la Federación Nacional de Cafeteros, acciones concretas que conduzcan a mejorar las condiciones de este sector, que impulsa la economía regional. 

Se considera que este debate estuvo a la altura, porque hizo presencia la institucionalidad cafetera del departamento, donde se socializó el verdadero viacrucis que están viviendo las 83 mil familias cafeteras, que hay en nuestro departamento, de los cuales el 96% corresponden a pequeños productores. Una buena noticia, es el nacimiento del Fondo Nacional de Estabilización Cafetera, con un aporte del Fondo Nacional del Café con un aporte inicial de 218 mil millones de pesos, que contribuirán a soliviar el diferencial de precios de sustentación, que en la mayoría de veces es adverso para la rentabilidad de los productores.   

Todos los agricultores del país se encuentran atravesando una profunda crisis social y económica, por la aplicación errada de los instrumentos de la política económica por parte del gobierno nacional, que no se compadece con los bajos ingresos que están recibiendo de la producción de sus productos, por los altos costos que les están generando cuantiosas pérdidas. 

La estructura de costos es muy elevada por la alta carga tributaria, aumento periódico y sistemático de los precios de los combustibles y de los servicios públicos, que junto con el costo de los insumos, fertilizantes y combustibles, son muy altos, entre otros factores económicos, que, con el cambio climático y la inseguridad rural, están permeando negativamente la rentabilidad de los hombres del campo, que son los que les permiten a los colombianos, tener asegurada la provisión alimentaria de las familias.